Empresa Exterior

El periódico digital económico de negocio internacional.

Sábado, 20 de Marzo

Actualizado10:24:45 PM GMT

Usted está aquí >> Empresas Empresas sin fronteras - Entrevistas Tenemos conciencia de que estamos aportando un granito de arena a la sociedad

Tenemos conciencia de que estamos aportando un granito de arena a la sociedad

E-mail Imprimir PDF 1889 lecturas  
Usar puntuación: / 0
MaloBueno 

alt

ENTREVISTA: José Manuel de la Iglesia, director general de TAU SOLAR.

 

¿Cuándo surge la idea de crear TAU SOLAR?

TAU SOLAR tiene mucho de vocacional. Un grupo de ingenieros que se conocían, porque habían tenido relación profesional; entonces, algunos compartían trabajo y, en un momento dado, ese trabajo se extinguió o entró en problemas importantes; por lo que decidieron montar algo en el mundo fotovoltaico. En ese momento, existía TAU consultora que admitió en su seno, como un departamento, las inquietudes de estas personas. Pasado un año, como ya tenía la madurez necesaria, se establece como una empresa independiente. Así nació TAU INGENIERÍA SOLAR, nombre de la sociedad, que por marca se conoce como TAU SOLAR. Estamos hablando de hace más de diez años. Esta empresa empezó con el mismo ánimo que tenemos ahora y con el mismo producto: instalación de placas fotovoltaicas en tejados de naves, viviendas privadas, etc. La diferencia, hoy en día, es el tamaño. Cuando empezamos eran instalaciones más pequeñas, un mercado más incipiente y muy basado en la electrificación rural, sitios donde no llegaba la luz eléctrica. Y con el tiempo, a partir de 2004, se empezaron a instalar placas como inversión financiera, es decir, al que sí le llega la luz eléctrica, para generar electricidad que vende a la compañía eléctrica. Este mercado ha crecido mucho, debido a las leyes que se han ido aportando. Hemos pasado por muchas y diferentes leyes. Primero fueron subvenciones a la instalación. Luego ya fueron bonificaciones a la producción, para evitar fraudes. Este negocio, afortunadamente para todos, ha tenido unos crecimientos más que notables, a partir de 2004, y TAU solar ha ido creciendo con él. Las instalaciones pequeñas de hace años se han convertido en cubiertas y terrenos con grandes instalaciones eléctricas -en 2008, hemos terminado cinco grandes parques fotovoltaicos, conectándolos antes de que cambiasen las tarifas, que van a dar una producción algo superior a la prevista-. Estamos pues, muy contentos. Paralelamente, nunca se han abandonado las cubiertas -cubiertas industriales por encima de 1.000 m2- y hemos hecho muchas, en 2008, y aspiramos a hacer otras muchas más en 2009.

¿Por qué apostar en aquel entonces, finales de los años 90, por un sector desconocido, arriesgado?

Fue una apuesta personal de un grupo de profesionales que trabajaban en este sector. En realidad, no apostaron por nada desconocido, era la materia que dominaban. Evidentemente, entonces, no se sabía qué dimensiones iba a alcanzar ese negocio, pues es un negocio que, de alguna manera, depende del entorno legislativo, que lo apoye el gobierno. De algún modo, debido sobre todo al contexto internacional -Protocolo de Kyoto-, hemos entrado en una senda que ya se han preocupado por tenerla preparada, engrasada... para que pudiera crecer el negocio.

Ha citado el Protocolo de Kyoto, a colación de esto, ¿qué opinión le merece que la UE haya decidido “dar de lado”, o no dar prioridad, al tema del medio ambiente, del cambio climático, etc., entre sus medidas para paliar la crisis económica global?

Esto no nos va a afectar de manera directa, porque nosotros tenemos una ley muy concreta, muy bien definida, con un marco que indica qué va a suceder en los próximos años, que ya prevé una autorregulación, que tiene previsto los mecanismos para adaptarse a los tiempos, que conoce, de manera muy clara, cuál es la retribución del cliente que inyecta energía a la red. Por lo que con esta ley podemos funcionar unos cuantos años.

¿Cuál es el balance de TAU SOLAR en estos diez años?

En este tiempo, ha habido un crecimiento muy importante. Digamos que, en particular en los últimos cuatro años, se han producido crecimientos exponenciales que han permitido situar a la compañía en lo alto. Hay que decir que, a este crecimiento, le ha ayudado mucho un factor: y es que TAU SOLAR, que era una compañía independiente, a partir de 2005, se ha integrado en un grupo internacional, S.A.G. Solarstrom (Friburgo, Alemania), que propuso a TAU SOLAR una fusión de empresas, pues estaban interesados en venir a España. Finalmente, se decidió fusionar ambas compañías por intercambio de acciones. Sin perder el nombre, puesto que teníamos muy buena reputación en España, nos integramos en una empresa internacional, factor clave para que hayamos podido crecer tantísimo.

¿Previo a esta fusión habían realizado algún trabajo internacional o ha sido a raíz de esta operación?

Ha sido a raíz de la fusión, de tener contactos con otros países. Aunque la misión de TAU SOLAR en el grupo es ser el brazo español de S.A.G. Solarstrom. Hay mucho contacto con el extranjero, muchos viajes, mucha compra fuera, pero no ha supuesto, directamente, construir en otros países.

Gracias a estos contactos, ¿han podido “sondear” la imagen que tiene España en el sector, a nivel global?

España, en los dos últimos años, ha tenido muy buena imagen. Ha transmitido una imagen de un mercado muy maduro y capaz de gestionar bien un crecimiento importante. Los crecimientos, aunque a priori suenen a buena noticia, requieren de una determinada capacidad, de un número concreto de profesionales formados, de la estructura del país, de las relaciones exteriores… En definitiva, muchos elementos que han de estar muy bien colocados para que se produzca un crecimiento con éxito. España, en el extranjero, ya empieza a tener una imagen importante, porque ese crecimiento se ha gestionado muy bien. Es más, ha habido momentos, de 2007 y 2008, en los que la mayor demanda mundial, por países, era española (niveles del 75-80%). Incrementos muy importantes al producirse un “efecto frontera”, pues el 29 de septiembre se acababa la ley, algo que se anunció el 29 de septiembre del año anterior. Digamos que eso provocó un pistoletazo de salida de mucha gente a la vez, que prepararon sus instalaciones, a la vez, pedidos… para terminar en tiempo. Se produjeron unas olas, quizá artificiales, por estas fechas, que generaron, en determinados momentos, muchísimos pedidos que asombraron gratamente a los proveedores. Pero, si no sólo nos quedamos con la opinión de los proveedores, que se limitan a vender y cobrar, si no que, acudimos a grupos de inversión, que son más analíticos, España es capaz de transmitir una imagen que ha provocado que inversores de otros países se hayan planteado que es un buen sitio para invertir, un lugar maduro, suficientemente estable como país.

Hablando de la nueva ley, ¿qué opinión le merece esta nueva legislación?

Es una pregunta compleja, porque la nueva ley nos cambia muchas cosas… Podríamos decir que tiene un sabor agridulce, en el sentido de que esta ley viene a poner orden a un crecimiento desmesurado. Digamos que la ley anterior quiso limitar el mercado por fecha, diciendo un año antes que se acababa el entorno anterior, por no dejar a nadie a medias. Lo que ha provocado esto es que, en lugar de decir “estamos terminando, vamos a bajar el nivel”, se ha provocado lo contrario. “Corre, corre que sólo queda un año”. Entonces, han conseguido un mercado desbordado. Si pretendían ir reduciendo, han conseguido multiplicar el mercado, provocando un crecimiento brutal. Nadie se esperaba cómo ha reaccionado el mercado. Esta nueva ley, para que no sucedan estas cosas, ha puesto unos cupos anuales. Tenemos que ser conscientes de que el retorno de la inversión en este mercado es lento, posiblemente a cinco años vista. La nueva ley, irá apoyando menos, poco a poco, para que el sector espabile. Dando lugar a un sistema forzado de reducción de márgenes -pues se reduce la tarifa muchísimo, en torno al 30%-; que obligará al sector a disminuir costes, a investigar... Porque el objetivo es que, en un plazo muy reducido, no haga falta ninguna ayuda. Otra de las consecuencias de la ley, tal vez la más perversa, es que el cambio de sistema (cupos) nos ha dejado unos periodos de difícil producción, con este cambio de vía, nos obliga a parar durante cuatro o cinco meses, a todo el sector, a la vez. Se une a que nos bajan la tarifa, a que limitan el mercado global, por el sistema de cupos... Si yo sé que voy a tener menor producción global, menos saturación, con menor margen, pero que además en los próximos cinco meses no voy a trabajar... La situación a simple vista da miedo.

alt

¿Quizá sirva para hacer una criba, para quedarse con los mejores?

Efectivamente, criba va a haber, que quitará en torno a un 5-10%. En particular, empresas promotoras ligadas a otros sectores, como la construcción, que han venido al calor de una ganancia fácil. Esto es un error, porque ahora la nueva ley quiere dar más prioridad a las cubiertas, a instalaciones más pequeñas, que al suelo. Claramente, estas empresas ya han conseguido sus beneficios y se retirarán. Digamos que son empresas que han venido muy rápidamente y que han salido muy rápidamente también. Ellos van buscando nichos, oportunidades… Sabemos ya de muchas que han cerrado, lo cual genera también su dolor, por los despidos, etc. Luego hay empresas como la nuestra, que tienen una larguísima trayectoria y vocación de permanencia. Nosotros si llevamos diez años no es para desaparecer, es para continuar. Sólo vivimos de esto, no tenemos otros mercados paralelos, y de esto vamos a seguir viviendo durante mucho tiempo.

¿El sector esperaba unos cambios tan bruscos?

El sector esperaba cambios. Tal vez no que fueran tan bruscos, ni que hubiera una parálisis entre un modelo u otro. Eso creo que ha sido lo más doloroso. Todo el sector estaba preparado para una bajada de tarifa. La tarifa tenía que bajar y nosotros estamos de acuerdo, porque es una manera de que la industria vaya bajando costes y de que lleguemos lo antes posible a que haya paridad, y conseguir un mercado libre. Lo que ha dolido mucho a la industria son los efectos colaterales: que hayan puesto un cupo, un control artificial que incomoda mucho al mercado, no tanto el que haya bajado el margen. Y también ha sorprendido mucho el periodo de inactividad.

Con este panorama, ¿cómo se afronta el futuro?

El futuro se afronta con una situación transitoria incómoda. Pero con una ley que transmite estabilidad. Por eso el agridulce que te comentaba antes. Porque el cupo que nos dejan no es bajo, son 500 MW al año, no es malo. Si esto nos lo hubieran ofrecido hace años hubiéramos firmado con los ojos cerrados. No consideramos que hayan dejado el mercado mal. Lo que pasa es que hasta que lleguemos hasta la nueva estabilidad, el tránsito de un sistema a otro, transmite incertidumbre a corto plazo. Ahora lo pasaremos mal, pero estoy contento porque me han asegurado el futuro a muchos años vista. Aguantemos porque si pasamos estos baches luego nos espera el paraíso.

Normal 0 21 false false false MicrosoftInternetExplorer4 /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0pt 5.4pt 0pt 5.4pt; mso-para-margin:0pt; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman"; mso-ansi-language:#0400; mso-fareast-language:#0400; mso-bidi-language:#0400;}

¿Qué valor diferencial aporta TAU SOLAR al mercado?

TAU SOLAR aporta muchas cosas, algunas comunes a muchas empresas. Somos una ingeniería que aportamos instalaciones como pueden hacerlo otras empresas, pero centraría nuestro valor, en varios aspectos, lo primero, en que a este sector han entrado, en este último año, muchas empresas. Muchas de las instalaciones hechas no se han centrado en torno al know how, a la ingeniería..., si no que se ha diseñado todo en torno al dinero, al espacio físico, a la inversión, y luego se ha buscado al instalador, en el último momento, que, en muchísimos casos, era la primera instalación que acometía, lo cual ha llevado a bastantes desastres técnicos. Esto, en cierto modo, es normal, pues un mercado que ha pasado de 300 MW a 3.000 MW tiene que buscar profesionales, y no todos tienen experiencia. Entonces, un gran valor que aporta TAU es que no subcontratamos los trabajos, los hacemos nosotros. Creo que es un valor muy importante, la experiencia y know how propio. Otro segundo punto es pertenecer a un grupo internacional, lo que nos da unos precios de compra y proveedores de primera línea. Otra cosa que hacemos, y no hace todo el mundo en el sector, es asegurar la producción. Y, finalmente, de nuevo, la experiencia, pero ahora vista en los pequeños detalles que no vienen en los libros de texto de las Escuelas de Ingeniería, que sólo alguien que lleva diez años subiéndose a tejados y lo ha visto prácticamente todo puede hacer. A parte de tener un equipo experto no sólo en ingeniería y planos, si no en instalación. Esto permite dar confianza. Damos garantía. Aseguramos por completo que no va a haber goteras, que nos ocupamos de todo, la parte estética, etc. Se hace todo un desarrollo en el que se prevén hasta los más pequeños detalles. Para que, según voy construyendo, no surjan sorpresas. Para esto, la experiencia ayuda muchísimo. Un plano teórico es muy fácil de hacer, porque no es excesivamente complejo, pero hacer un proyecto adaptado a la realidad es más complicado. Hay que evitar tener que improvisar. Es importante el papel de los ingenieros y el de los ingenieros de obra, que son los que adaptan y toman decisiones, que en la teoría no aparecían.

¿Cuál es la filosofía de empresa de TAU SOLAR?

Como nació por vocación y no por talonario, donde lo único importante son los resultados a costo plazo, esto ya dice mucho. TAU SOLAR ha sido, durante muchos años, una empresa pequeña, que no podía ambicionar grandes resultados inmediatos. En cambio, todo el mundo era consciente de que estaba aportando algo: generar electricidad sin contaminación. El concepto medioambiental ha estado siempre muy presente y, de hecho, prácticamente todo el mundo que ha entrado en TAU ha tenido que ver con ONG relacionadas con este tema -Greenpeace, ADENA, etc.-, están comprometidos. Cuando alguien elige este sector es porque tiene algo en mente. Realmente, existe muy buen ambiente y conciencia de que estamos aportando un granito de arena a la sociedad.

¿La sociedad, en general, está concienciada o aún queda mucho por hacer?

Se ha avanzado muchísimo, lo cual no significa que no quede bastante por hacer. España es una sociedad que ha cambiado, drásticamente, en los cuatro o cinco últimos años, de absolutamente cero, nadie valoraba este tema. Ibas a un banco para pedir dinero para una inversión fotovoltaica o eólica, y extrañaba, no era negocio serio. Ahora esto ha cambiado, no sólo por las leyes, que dan estabilidad, si no por la conciencia medioambiental -Protocolo de Kyoto, calentamiento global, Al Gore…-. Realmente, cuanto más jóvenes son las generaciones, más vienen motivados con todo esto. El cambio ha sido importante. Lo cual no quiere decir que no nos quede mucho. Por

ejemplo, Alemania es un país muchísimo mas avanzado que España, en lo que es conciencia medioambiental. Pero creo que estamos en el buen camino. No podemos pretender adelantar a todo el mundo en un año. En España, la gente pone placas porque es una inversión rentable. En Alemania, lo hacen porque están absolutamente convencidos de que las tienen que poner. Estamos ayudando a que la sociedad vaya cambiando sus valores. Hemos hecho mucho y nos queda mucho por hacer.

 

¿El futuro pasa por las energías renovables, en general, y por la energía solar fotovoltaica, en particular?

Sí, sin ninguna duda, pero no como única fuente de energía. Debemos entender que las renovables son una parte muy importante del mix de generación, y la fotovoltaica es una parte, tal vez no la más importante del mix de renovables, pero aporta su granito de arena. Lo bueno del mix de generación es que cada uno tiene su especialidad, cada una cumple una misión -nuclear, eólica, hidroeléctrica, etc.-, todas tienen sus ventajas y sus desventajas. No hay ninguna energía perfecta. Las necesitamos a todas. Lo que hay que hacer es que el mix esté bien organizado, que haya de todo, que no haya nadie excluido. Y que la parte de renovables vaya, cada vez, cogiendo terreno. Quizá la fotovoltaica haya sido el hermano pobre, si lo comparamos con la eólica -el rico-; pero, ahora, se codea, de tú a tú, con otras energías, como la nuclear. Que una energía que ha nacido hace, relativamente, poco, en la que España es líder mundial, y que pueda codearse con otras, es importante. Ahora hace más que la hidroeléctrica, nuclear, etc. En la tarta, ya vemos un trozo equiparable a otras que parecían más serias. Al final, la fotovoltaica empieza a hablarse, cara a cara, con compañías eléctricas, incluso sin ningún tipo de subvención o apoyo. La paridad con la red, ése es el objetivo de la carrera que estamos haciendo.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS