Muestran su respaldo al compromiso del G-20 con la economía de mercado frente a la crisis global.

A través de la Declaración de Lisboa sobre la Empresa Privada y la Crisis Económica, misma que fue presentada durante la XX Reunión que celebraron en la capital portuguesa, los presidentes de las Organizaciones Empresariales Iberoamericanas manifestaron su apoyo al compromiso emitido por el G-20 con la economía de mercado frente a la crisis global.
A través de esta Declaración, los empresarios destacaron el papel de la empresa privada como base del crecimiento sostenible en Iberoamérica. Asimismo, denunciaron "los numerosos ataques que en algunos países están sufriendo la empresa privada y las reglas básicas de la economía de mercado, así como otros valores democráticos y en particular el derecho a la propiedad privada".
Los presidentes de las Organizaciones Empresariales Iberoamericanas expresaron también su "pleno respaldo a relaciones entre los países de la región donde no se produzcan sanciones económicas o comerciales por motivos estrictamente políticos y basadas en el respeto mutuo y la no injerencia".
Los líderes destacaron que para enfrentar las necesidades de crecimiento para salir de la crisis, al igual que al grave problema del desempleo de los países de Iberoamérica se necesitan "políticas que alienten y promuevan la creación de empresas y la actividad empresarial".
En la Declaración de Lisboa, los presidentes de las patronales Iberoamericanas indicaron que "se observan señales positivas de regreso al crecimiento".
Sin embargo, advierten que se corre el riesgo de declarar prematuramente que la recuperación está presente.
Los líderes solicitaron a los Jefes de Estado y de Gobierno de los países iberoamericanos que realicen los mayores esfuerzos para restablecer la confianza y reducir la incertidumbre en las empresas a través de la creación de sistemas financieros sostenibles, adaptados a las necesidades de las empresas de la economía real.
Asimismo, demandaron la creación de un entorno propicio, promoviendo políticas y marcos legislativos que lleven a reducir la economía informal, convirtiendo las necesidades de las pymes en una prioridad política, empresarial y asociativa; defendiendo un entorno comercial abierto, y velando por que la legislación y las instituciones del mercado laboral sean equilibradas y sirvan en la práctica para la recuperación y el crecimiento sostenido.
Fuente: CEOE-SEN.







