Las reacciones de los mercados al rescate portugués
El pasado miércoles, el Gobierno Portugués finalmente solicitaba la ayuda financiera de manera inminente. Las agencias de información mundial se hacían eco de esta situación con la petición formal de ayuda económica, que el gobierno portugués hacía al Banco Central Europeo, despejando las dudas sobre la sostenibilidad de la economía portuguesa. La situación era ya insostenible, no sólo dentro de las fronteras del país, sino también fuera de ellas. La presión internacional tiene mucho que ver en la decisión y así lo reflejaban las declaraciones del Presidente Jean Claude Trichet que en la conferencia de prensa del mismo jueves daba la siguiente explicación tras la reciente subida de tipos al 1,25 % "Hemos animado a las autoridades portuguesas a pedir una ayuda".
David Marín, Live Trade Manager de Price 21
El pasado viernes, un día después de la subida de tipos realizada por el Banco Central Europeo, ya recibía la Comisión Europea la solicitud formal de petición de ayuda y ahora falta avaluarla con todos los socios, aunque el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios Olli Rehn aseguraba que la petición "había sido acogida muy favorablemente". Todo esto demuestra, como la Unión Europea ha ejercido gran influencia en esta acción, viendo quizá tambalearse los cimientos en los que se basa su tratado económico.
Comienzan ahora los trámites de un proceso que se prevé laborioso, aunque con cierta agilidad, porque recordemos que no es el primero, e igual no es el último país que solicita un rescate. Todavía es pronto para marcar fechas en el calendario, puesto que ahora toca evaluar minuciosamente cuáles son las necesidades financieras del país, así como examinar el plan de sostenibilidad de su deuda, por lo que queda la puerta abierta para decidir el tipo de interés aplicado a los préstamos que recibirá. El modelo de Grecia e Irlanda, debe servir de guía y experiencia a la hora de actuar nuevamente con Portugal. La experiencia que aportan estos dos países, deben aportar agilidad y referencias necesarias, para una rápida actuación. A pesar de que todavía no se habla de una suma necesaria, ya se comenzaban a escuchar cifras que sitúan entre 75000 y 90000 millones la cuantía necesaria.
Por otro lado, la rentabilidad del bono portugués a cinco años alcanzaba el diez por ciento y tras el anuncio, se observa cómo se está relajando esa tensión en los mercados de deuda. Poco a poco, irá relajándose la tensión deudora del país, y así lo irá reflejando el bono en su cotización, ya que una continuidad en la escala de los tipos, podría haber situado al país en situación de quiebra técnica.
Pero comparemos el rescate portugués y su situación, con la vivida anteriormente por Irlanda y Grecia. Si hacemos un estudio particularizado en cada caso, podemos apreciar las rentabilidades de sus bonos no son inferiores a las que tenían cuando fueron intervenidas. Sino todo lo contrario: todas se encuentran por encima del 5 % y la de Grecia se encuentra en niveles del 7 %. Por otro lado, si miramos a sus índices bursátiles, ambas han retrocedido, pero en este caso, el mercado griego ha sufrido un deterioro en su cotización del 30 %. Si miramos los CDS´s de ambos países, podemos apreciar que han subido unos 350 putos en el caso del modelo irlandés y por encima de 600 puntos en el modelo Griego. Esto demuestra que lejos de calmar a los inversores, parece que la ayuda financiera provoca una mayor aversión al riesgo en estos mercados aunque también es normal que se aprecie cierta reticencia, puesto que recordemos: están siendo intervenidos.
Pese a esta situación, los principales bancos portugueses experimentaban subidas importantes debido al despeje de las dudas que se cernía sobre ellos, el Euro experimenta subidas importantes, así como el petróleo y los metales nobles. Aunque no hay que sorprenderse, porque esta y otras muchas paradojas, se dan a diario en todas las bolsas mundiales, porque en infinidad de ocasiones, a la publicación de datos macro peores de lo esperado, el mercado reacciona con subidas; y con bajadas en ocasiones en que las noticias son buenas.
Para las empresas españolas con intereses en Portugal, ese comportamiento de los mercados debería ser una buena noticia. Aunque hay que ser precavidos. Según los datos del Instituto de Comercio Exterior, son cerca de 1.400 las empresas españolas que operan en Portugal, dando trabajo a más de 80.000 personas. La debilidad de la economía portuguesa, puede hacer que se pierdan muchos de esos puestos de trabajo, además de dañar la producción de empresas españolas en ese país. Todo dependerá de cómo se comporte el consumo portugués y cómo sigan fluctuando los mercados.
Respecto a las exportaciones, Portugal supone el 9% de las ventas españolas al extranjero, un porcentaje nada desdeñable. Además, la balanza comercial es positiva a favor de España. Este apartado sí se puede ver más perjudicado, ya que una nueva caída del consumo interno en Portugal – insistimos en que el comportamiento del consumo interno va a ser un factor clave - podría afectar directamente a la exportación de productos españoles.
Finalmente, y en lo que a la banca se refiere, las entidades españolas poseen 3.501 millones de euros de deuda portuguesa. Se trata de una cifra no muy alta, por lo que los bancos españoles pueden verse menos afectados que los de otros países, que cuentan con más deuda lusa en sus balances.
La duda que queda en el aire, y a la que es imposible contestar de momento, es cómo afectará este rescate a la posición de España en el mercado mundial. Parece descartado, al menos a priori, que vaya a haber efecto contagio y todos los portavoces oficiales son optimistas. Si bien, cabe recordar que también el Gobierno portugués se negó a admitir la idea del rescate hasta que su posición fue desesperada.
En todo caso, y de momento, parece que hay motivos para ser optimista, ya que la situación actual de las cifras macroeconómicas españolas animan a ello. También los representantes de organismos e instituciones internacionales – comisión, BCE, etc. – han aprobado y recibido muy bien las últimas reformas hechas por el gobierno español.
Por último, y a modo más general, cabe reseñar que este nuevo rescate no hace más que subrayar las debilidades financieras que afectan no sólo al ámbito económico propiamente dicho, sino también al modelo a seguir a nivel mundial, que sin duda debería ser revisado.
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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