La vivienda como motor para incrementar las exportaciones de España
"Vender los activos inmobiliarios de las costas españolas en el extranjero contribuiría a resolver gravísimos problemas: el de la deuda y el del sector inmobiliario" señala Eduardo Molet.

España tiene necesidad de exportar. Entonces, si exportar es la clave para sortear una crisis económica como la actual ¿por qué no exportar ladrillo?
De acuerdo con Eduardo Molet, consultor inmobiliario de entidades financieras españolas y extranjeras y fundador de Red Expertos Inmobiliarios, España tiene sobre todo dos grandes problemas: exceso de endeudamiento privado y público, y crisis del sector de la construcción.
"Vender los activos inmobiliarios de las costas españolas en el extranjero ayudaría a resolver estos gravísimos problemas: el de la deuda y el del sector inmobiliario, y, en consecuencia, del conjunto de la economía de España". En definitiva, se trata de que la vivienda contribuya a incrementar las exportaciones de España.
Sin crecimiento no hay solución. Los ajustes y recortes para reducir el déficit son necesarios, pero no son suficientes si se quiere regresar a la senda del crecimiento económico, y las exportaciones son fundamentales para su recuperación.
Eduardo Molet asegura "Nos tenemos que convertir en un país exportador vendiendo en los mercados extranjeros la vivienda de segunda residencia de las costas y las islas españolas".
Actualmente hay 688.000 viviendas de obra nueva sin vender en España
Según datos oficiales, actualmente hay 688.000 viviendas de obra nueva sin vender en España, y los bancos disponen en estos momentos de más de 200.000 activos adjudicados, muchos de ellos en la costa y en Islas Baleares y Canarias, y este es sin duda el mayor problema al que se enfrentan las entidades financieras.
Molet explica al respecto: "Por eso falsean sus balances, para no caer en pérdidas. Muchas de estas entidades quebrarían si actualizasen el valor de estos activos. Los reguladores, con la reforma financiera, por fin les van a a exigir que actualicen estos balances, lo que obligará a bancos y cajas a sacar al mercado su oferta inmobiliaria, y para ello tendrán que hacerlo con descuentos de más del 50%".
Molet advierte también que para ello son necesarios cambios políticos y legales. "Los inversores extranjeros que quieren comprar en España quieren estabilidad y cambios, tanto legales como políticos, para garantizar su inversión. Y estos cambios tendrían que realizarse cuanto antes para hacer más atractiva la compra de su segunda residencia en España y atraer la inversión extranjera", concluye Eduardo Molet.
Además de estos cambios, además de la salida al mercado de los activos inmobiliarios de las entidades financieras a mitad de precio, se debería invertir en una campaña que permita vender en todo el mundo la vivienda que hay en stock en España.
Según Eduardo Molet, "el proyecto tiene que ser dirigido por el sector privado, y las autoridades deberían apoyar la iniciativa privada con el soporte de las embajadas para organizar Ferias Inmobiliarias en el extranjero, que permitan vender a bajo precio los activos de la costa a inversores de otros países, y si se les ofrece ventajas fiscales, se puede conseguir. La situación del país exige hacerlo rápidamente. Aquí la estacionalidad es fundamental, y la primavera verano el mejor momento para vender los activos de las zonas costeras".
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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