Sectores emergentes de la economía de Estados Unidos
Las relaciones comerciales que un país tiene con otros son de gran importancia a la hora de trazar un mapa de su actividad económica en general. Si éste ha sido siempre un axioma incuestionable para cualquier economista a lo largo de la Historia, hoy día cobra mucho más valor teniendo en cuenta el contexto de globalidad que nos rodea. Un país no puede prosperar gran cosa dependiendo exclusivamente de sí mismo: las importaciones y exportaciones que realice equilibrarán las necesidades de su población y generarán riqueza en él y otras naciones.

Ya entrando en materia de comercio e inversión internacional, lógicamente tienen mucho más peso las relaciones económicas que se puedan tener con las grandes potencias del momento que con otros países de menor tamaño y potencial. España, que es por derecho propio una de las diez economías más importantes del planeta, tiene como principal socio comercial al conjunto de la Unión Europea. Nobleza, vecindad y euro obligan, claro está.
Sin embargo, otros países más lejanos van contando cada vez en mayor medida para los intereses españoles: además de haber participado activa y tradicionalmente en las relaciones económicas del Cono Sur americano, nuestros ojos se dirigen cada vez con mayor asiduidad a potencias emergentes como China, India, Rusia, Brasil...
Y Estados Unidos es caso aparte. Pese al empuje que muestra China (y a unas previsiones que afirman que de aquí a aproximadamente el año 2020 el gigante asiático pasará a ser la primera potencia económica mundial), hoy por hoy EE.UU es el principal actor económico en la Tierra, y una tierra repleta de oportunidades en sectores de vanguardia: el caso de las energías renovables es uno de los factores que más entrelazan los destinos económicos de España y el gigante americano. Ambos países son dos de las mayores potencias mundiales en este campo, de largo.

Traspaso de poderes
Nuestras relaciones con la "Tierra de los Libres y los Valientes" (como reza el archiconocido himno estadounidense) han estado caracterizadas a lo largo de la Historia por una amplia gama de luces y sombras. La hegemonía política y económica en el continente americano cambió de manos tan pronto como los españoles comenzaron a replegar velas a finales del siglo XVIII... justo cuando los Estados Unidos se erigían en nación, librándose del yugo británico. En el curso de pocas décadas, los EE.UU fueron expandiéndose hacia el Oeste y, los que nos afectó de forma más directa, hacia el Sur: compraron la Florida a los por entonces débiles gobernantes españoles, encontrando finalmente en el Virreinato de México (a partir de principios del siglo XIX ya emancipado de la Corona española) su barrera natural (si bien varias veces traspasada en años sucesivos).
La formulación de la "doctrina Monroe" ("América para los americanos"), en 1826, fue toda una declaración de intenciones: el joven país aspiraba a convertirse en una gran potencia. El continente entero debía regirse por los principios de la "pax americana" (americana del Norte, se entiende): libre comercio, democracia formal, etc., pocos años después de romper lazos con las metrópolis españolas. Durante el resto del siglo XIX el choque de intereses entre España y EE.UU fue agudizándose, pues aunque hubiéramos perdido nuestro imperio colonial aún se mantenían (como hoy en día) profundos vínculos comerciales y de sangre con América Latina.
La espita de la olla a presión no daba más de sí, y acabó estallando: en 1898 tuvo lugar la que se conocería como "Guerra de Cuba", un breve conflicto que a la postre es el único que ha enfrentado a ambas naciones de forma abierta y directa. Todos conocemos el resultado de la conflagración: EE.UU consolidó su poder y preeminencia en todo el continente.
Entendimiento desde el siglo XX
No obstante, las heridas pronto sanaron y se volvió a la normalidad en lo tocante a relaciones políticas y comerciales. Durante la Primera Guerra Mundial, al menos hasta 1917, España y Estados Unidos compartieron su status de "neutrales", lo cual redundó en una bonanza económica casi sin precedentes. Después, si bien EE.UU no se implicó de forma directa en la Guerra Civil, numerosas empresas estadounidenses ayudaron materialmente al bando nacional.
Sería a principios de la década de 1950 cuando Estados Unidos sacara a España del severo aislamiento internacional con que se obsequió al régimen de Franco tras acabar la Segunda Guerra Mundial, por su equívoco papel durante el conflicto de los conflictos. Si bien fue por puro interés militarista frente al enemigo soviético común y en el contexto de la Guerra Fría, el presidente Eisenhower echó un capote a España en unos tiempos en los que el hambre y la miseria aún eran desgraciadamente protagonistas en nuestro país. Tras su ejemplo, el resto de potencias comerciales volvió a comerciar con España, sacándola de la autarquía mas descarnada.
Desde ese momento, y llegando hasta el presente, las relaciones político-económicas entre ambos países no han hecho sino incrementarse y mejorar. Hoy por hoy, puede afirmarse tanto que Estados Unidos es uno de los principales inversores y socios comerciales de España, como el caso recíproco. Las sinergias que se generan entre las dos naciones son muy poderosas y en la actualidad se consideran entre sí mercados estratégicos. En el caso de español, conviene prestar atención, mucha atención, a las innumerables oportunidades de negocio y éxito empresarial que ofrece el enorme mercado y territorio de los EE.UU.

Una tierra y un mercado de infinitas posibilidades: más de 310 millones razones para invertir
El potencial de crecimiento de la economía norteamericana es inconmensurable, con una capacidad de absorción cuyo techo no se conoce. Sí: lo que se dio en llamar el Nuevo Mundo hace cinco siglos, hoy día sigue siendo un auténtico El Dorado para el capital y empresas españoles que trasladen parte de sus actividades en EE.UU.
Uno de los datos más significativos de la sexta edición del Índice de valoración de la inversión española en el exterior, elaborado conjuntamente por el Club de Exportadores e Inversores e Iberglobal, y que se presentó el pasado 26 de mayo, es que Estados Unidos figuraba en las más altas valoraciones del índice, junto a la UE y Canadá.
Con una población de 310 millones de habitantes (el 68,7% de la población de América del Norte) y, desde hace varias décadas ya, la mayor economía del mundo, los Estados Unidos son un destino absolutamente natural para la inversión internacional. La economía americana ha contado tradicionalmente con unos recursos naturales muy abundantes y una enorme producción agrícola. Estos sectores siguen vigentes pero hoy en día las industrias tecnológicas y de servicios tienen un peso significativo también.
Los Estados Unidos tienen la mayor y más poderosa economía tecnológica del mundo, con un PIB per cápita de aproximadamente 46.400 dólares. El nivel de regulación, presión fiscal e intervención oficial es relativamente bajo (aunque la Administración Obama es menos liberalizadora que las anteriores), y su PIB alcanzaba la fabulosa cifra de 14,3 trillones de dólares en 2009.
Algunas de las principales razones que aconsejan la inversión en Estados Unidos son el descomunal tamaño de su economía y mercado (más de 310 millones de consumidores), ser el país paradigma del comercio libre y la moderada intervención gubernamental, la flexibilidad de su sistema laboral, su transporte e infraestructuras (más de 4 millones de kilómetros en carreteras, 17 de los 30 aeropuertos más activos del mundo, enormes puertos de carga y contenedores más grandes del mundo, un gran sistema fluvial interior, etc.), su actitud receptiva hacia los inversores, o la diversidad de incentivos. Está considerado, junto a Singapur y Nueva Zelanda, el país donde las empresas pueden operar con mayor facilidad.

Estados Unidos y Latinoamérica: un eje vertical
Capítulo aparte merece las estrechas relaciones que vinculan a Estados Unidos con el resto de su continente. La doctrina Monroe ha envejecido bien y se puede afirmar sin género de dudas que numerosos países de América Latina tienen aún una gran dependencia de las inversiones norteamericanas en el conjunto de su economía.
Sin ir más lejos, siguiendo la estela de China, que enlazó su moneda con el dólar estadounidense hace pocos años, algunas naciones americanas (Panamá, Ecuador y El Salvador) llegaron a aceptarlo como su propia moneda. Pocos países hay de América Latina donde no se pueda pagar con la divisa estadounidense.
En el caso de uno de sus grandes vecinos, México, Estados Unidos es el principal inversionista extranjero allí. El comercio entre ambos países aumentó en un 32% entre 2000 y 2007, pasando de 274,9 miles de millones de dólares a 364 en 2007, lo cual representa un crecimiento promedio del 4.09% anual. Al cierre de 2007 México presentó un superávit de 82,8 miles de millones de dólares. Aún así, México sigue teniendo gran dependencia económica de los EE.UU.
La inversión y las exportaciones son recíprocas: en 2006, de las más de 25.000 empresas mexicanas que exportaron a Estados Unidos, 30 representaban el 41% del total. En los últimos años se ha visto un espectacular incremento de las exportaciones mexicanas de tequila hacia Estados Unidos. ¿Consecuencia directa de la crisis? Quién sabe...
Los estadounidenses, abiertos a la inversión exterior
El ICEX lleva años facilitando la labor a los inversores españoles que quieren llegar al mercado norteamericano, a través de su Red de Oficinas Económicas y Comerciales de España en el Exterior. Éstas se encargan de elaborar directorios de las empresas españolas implantadas en Estados Unidos, editar guías para establecer un negocio en Estados pujantes como Connecticut, Massachussets, New Jersey o Nueva York, o editar una guía de organismos de apoyo a la inversión en EE.UU. Todas ellas se pueden encontrar en la página web del ICEX y son de obligada consulta a todos aquéllos inversores que estén pensando en saltar el Atlántico.
Una idea de lo abierta que está la mayor nación de Norteamérica a la inversión exterior la da el hecho de que muchos de los Estados tienen una oficina de representación en Europa cuya finalidad es facilitarle la mayor información, contactos y apoyo para llevar a cabo su intención de invertir en los Estados Unidos. Actualmente, Florida y Pennsylvania tienen oficinas para fomentar la inversión en España. También se ha creado recientemente un nuevo portal de Internet (ServiceSolutionsUSA) donde se puede encontrar información sobre empresas que prestan servicios en EE.UU.
Aparte de ser el mayor inversor del mundo, Estados Unidos es también el destino número uno para la inversión externa directa de las 100 mayores corporaciones multinacionales del mundo, incluso algunas de países en desarrollo. En 2008, la cifra de inversión exterior acumulada en EE.UU llegó a 2,1 trillones de dólares, lo que representa un 16% de la cifra mundial.
La inversión extranjera directa juega un papel vital en Estados Unidos, tanto como un elemento clave de su economía como un importante canal de innovación, exportaciones y empleo. EE.UU siempre ha proporcionado a los inversores foráneos un mercado estable y que les ha dado la bienvenida. Como lugar para hacer negocios, Estados Unidos ofrece un sistema legal y predecible, impuestos bajos, infraestructuras de primera línea y acceso al mayor mercado de consumo del mundo.
Invest in America es el mecanismo principal del Gobierno federal para dirigir la promoción de la inversión extranjera directa, lo cual contribuye a la creación de empleo en el país, a la innovación y a la competitividad. Invest in America es un programa de la sección de Administración del Comercio Internacional en el Departamento de Comercio. Invest in America centra sus esfuerzos en:
- Facilitar los requerimientos del inversor
- Acomodar la llegada de los inversores
- Proporcionar apoyo a los esfuerzos de promoción de los gobiernos estatales y federales
- Dirigir las preocupaciones de los inversores internacionales a los lugares correctos, sirviendo como defensor de éstos en Washington D.C.
- Ofrecer guía de políticas a desarrollar

Estados Unidos, justamente tildada de "Tierra de las Oportunidades"
No es un tópico afirmar que los poderes públicos en EE.UU son muy proclives a facilitar la libre constitución de empresas. Si hay algo que valore la cultura popular norteamericana es la iniciativa, la asunción de responsabilidades, la capacidad de trabajo y los "self made men". Mientras en Francia se tarda una media de ocho días en constituir una empresa de tamaño pequeño, en Estados Unidos son sólo tres jornadas de espera. Por otro lado, recientemente comenzó a negociarse una modificación entre España y Estados Unidos del Convenio de Doble Imposición entre las Administraciones de ambos países.
La mayoría de los recursos naturales de Estados Unidos provienen de tierras de propiedad privada, ya sea de individuos o corporaciones, o son arrendadas de gobiernos a nivel nacional y estatal. Los gobiernos establecen reglas para usar los recursos naturales; por ejemplo, las destinadas al control de la contaminación. Estados Unidos es rico en recursos minerales, aunque el momento de máxima producción de algunos de ellos, incluido el petróleo, ya quedó atrás. Tiene mucha tierra fértil para la labranza y su clima es moderado. Posee vastos litorales sobre los océanos Atlántico y Pacífico, y en el Golfo de México. Sus ríos fluyen desde sitios remotos del continente y los cinco Grandes Lagos, en la frontera con Canadá, le brindan otras vías de acceso para la navegación. Extensas rutas marítimas, ferrocarriles, carreteras y transporte aéreo consolidan los 50 estados individuales en una sola unidad económica.
El tejido empresarial estadounidense es peculiar: las empresas pequeñas con menos de 500 empleados ocupan un lugar preponderante en la economía nacional. Ellas pueden responder con rapidez a los cambios en las condiciones económicas y en las necesidades del cliente, con soluciones técnicas novedosas para los problemas de producción. Su participación en el PIB no agrícola asciende al 50,7%. Además, hay mayor paridad que en España: un 25% de las empresas del país son propiedad de mujeres.
La mayor parte de la tecnología y del resto del capital físico de Estados Unidos pertenece a individuos o corporaciones. La economía nacional es especialmente rica en las tecnologías de la información, las cuales proporcionaron grandes aumentos de productividad en el último decenio. Asimismo, la nación de las barras y estrellas es una potencia mundial en energías renovables, servicios financieros, automóviles, tecnología aeroespacial, química, medicina de vanguardia e industria del espectáculo.
Las multinacionales, el gran hallazgo norteamericano
Puede afirmarse, sin lugar a duda, que las 200 multinacionales más poderosas dictan la política mundial: según Clairmont y Cavanagh, la cifra de negocio anual de las 200 mayores multinacionales supone, aproximadamente, la cuarta parte (26,3%) de la producción mundial. Entre esas empresas transnacionales están: Shell, General Motors, Ford, Exxon, IBM, Mitsubishi, Toyota. Philip Morris, General Electric, McDonald's, Coca Cola, etc. Los lectores avispados habrán advertido amplia presencia "yankee" en este somero listado. A través de sus multinacionales, puede afirmarse que hay un pedacito de EE.UU en prácticamente cualquier zona del Globo.
Las sedes de estas 200 empresas se hallan en tan solo 17 países. Y llama aún más poderosamente la atención el hecho de que más de una tercera parte (74) son estadounidenses. Después de Estados Unidos, destaca Japón, seguido por Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá e Italia, por lo que el Grupo de los Siete (el G-7) aglutina el 80% de las multinacionales. Fuera de este grupo, solo Suiza, Corea del Sur, Suecia, Australia y Países Bajos pasan de la docena.
No conviene olvidar que los estadounidenses fueron los auténticos pioneros: las multinacionales modernas surgieron con las inversiones directas de Estados Unidos en Europa en los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Este fenómeno se hizo mundial cuando se sumaron a él las empresas europeas y japonesas. En la actualidad, en países emergentes como China, India, México, Brasil y varios del sudeste asiático también han surgido distintas multinacionales.
Las empresas multinacionales, dispuestas a invertir en Estados Unidos tienen suficiente capital y grandes ganancias de sus operaciones en el extranjero, son productivas e innovadoras (más que las empresas locales) y no han sufrido la crisis crediticia tanto como las de menor tamaño. Las principales 150 empresas multinacionales no financieras basadas en Estados Unidos (como HP, Pfizer, eBay, Sara Lee, etc.), junto con multinacionales extranjeras pero con gran presencia en EE.UU (como Toyota o Siemens), tienen abundante dinero en efectivo e inversiones a corto plazo, y casi ninguno de los problemas que sufren las empresas locales.

Los sectores más productivos de la economía estadounidense
Los servicios producidos por la industria privada representaron el 67,8% del PIB de Estados Unidos en 2006, con los bienes raíces y los servicios financieros como la banca, los seguros y la inversión, en primer lugar. Otras categorías de servicios con fuerte pujanza allí son las ventas al por mayor y al detalle; transportes; atención de la salud; servicios jurídicos, científicos y administrativos; educación; artes; entretenimiento; recreación; hoteles y otros tipos de hospedaje; restaurantes, bares y demás servicios de alimentos y bebidas.
La producción de bienes representó el 19,8% del PIB en el mismo año 2006. De este porcentaje, las manufacturas (computadoras, automóviles, aviones y maquinaria) alcanzaron un 12,1%, y la construcción un 4,9%. Pese a que este último sector ha sufrido tan fuertes reveses como los que hemos podido contemplar en su homólogo español, no ha caído a los niveles de la agricultura, que es menos del 1% del PIB federal (eso sí: un 1% que tiene un valor de más de 200.000 millones de dólares, dada la magnitud del coloso estadounidense). Además, puede afirmarse que el sector público es magro en la economía norteamericana: tan sólo un 12,4% del PIB nacional.

Balanza comercial deficitaria: la sempiterna losa para Estados Unidos
Pese a su indudable potencia, EE.UU arrastra déficit comercial desde mediados de la década de 1980: 1,4 billones de dólares en exportaciones frente a 2,2 billones de dólares en importaciones a término de 2006. Por zonas geográficas, cabe afirmar que el principal origen de las importaciones estadounidenses es Europa (20,7%), seguida de Canadá (16,4%) y China (15,5%). Cerca de un tercio del suministro de energía estadounidense es importado, y también lo son casi dos terceras partes de su petróleo. Por su parte, las exportaciones se diversifican y equilibran bastante más, siendo así el orden: Este del Asia y Pacífico (24,8%), Europa (23,7%), Canadá (22,9%) y México (12,9%).
Las principales mercancías exportadas por Estados Unidos en 2007 fueron maquinaria industrial y reactores (17,1%), maquinaria y productos electrónicos (12,8%), automóviles (9,2%) y productos de la industria aeroespacial (6,5%). Entre las principales mercancías importadas por Estados Unidos se encuentra el petróleo y otros minerales energéticos (18,5%), maquinaria industrial y reactores (12,8%), maquinaria eléctrica y productos electrónicos (12,7%), y automóviles (11%).
Aumentar las exportaciones, objetivo prioritario para Obama
Hace unas semanas, Barack Obama afirmó que Estados Unidos avanza en su objetivo de duplicar sus exportaciones dentro de los próximos cinco años. "En un momento en el que los empleos son escasos, fortalecer las exportaciones es un imperativo", señaló Obama "Pero no se trata sólo de donde están los empleos hoy. Es dónde los empleos estadounidenses estarán mañana", agregó.
Estados Unidos dejó atrás una profunda recesión a mediados del 2009, pero las esperanzas de un repunte duradero y un aumento en el nivel de contratación que disminuya la tasa de desempleo cercana a 10%, dependerá en buena parte de la fortaleza de las ventas en el extranjero.
Barack Obama fue cuidadoso en afirmar que se preocuparía de que las exportaciones del país reciban un trato justo, y nombró a China como un mercado clave para las empresas estadounidenses. Obama reiteró que "elogiaba la decisión de China de permitir la apreciación de su moneda en respuesta a las fuerzas del mercado", algo que según Washington ayudará a hacer más competitivas las exportaciones de su país.
El Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca estima que el aumento de las exportaciones estadounidenses podría haber aportado más de un punto porcentual al crecimiento del país en los últimos nueve meses: su contribución sería más significativa para la recuperación que la del gasto interno.
"Como resultado de nuestras políticas de fomento de las exportaciones, y de una recuperación económica global, las exportaciones en los primeros cuatro meses del 2010 crecieron casi 17% frente al mismo período del año pasado", señaló la Casa Blanca en su informe de avances en materia de comercio exterior. Obama ha señalado que incrementar las exportaciones es una prioridad nacional, para lo cual creó el Consejo Exportador, compuesto por algunos de los ejecutivos más importantes del país, para desarrollar ideas que ayuden a cumplir esta meta.

Estados Unidos sigue siendo clave para el conjunto de la economía mundial
Según varias mediciones, que muestran que el país representa entre el 20 y el 30% del PIB mundial, la de Estados Unidos sigue siendo una de las más productivas, competitivas e influyentes de las grandes economías del mundo. Sin embargo, en sí misma, dicha economía está cada día más influida por las economías dinámicas de otros países. Por lo tanto, enfrenta desafíos en el ámbito interno y en el exterior.
Con tales datos en la mano, a nadie debería sorprender que la actual crisis global en la que nos hallamos inmersos tuviera origen en Estados Unidos: como dice un "proverbio" económico, "cuando EE.UU estornuda, el resto del mundo se resfría". Wall Street, desde hace casi un siglo ya el epicentro financiero universal, ha gozado de un poder formidable. Y no nos llevemos a engaño: lo sigue teniendo y ejerciendo, pese a que el nuevo Gobierno federal quiere aumentarle la regulación y control, para poner un alto a las prácticas especulativas sin freno.
La quiebra de Lehman Brothers, más de un año después del colapso de los activos inmobiliarios "tóxicos" (las tristemente célebres "hipotecas-basura") parecía que iba a cambiarlo todo. Y algo cambió en Wall Street, sí, pero casi dos años después sigue siendo el oráculo financiero mundial por excelencia.
Spain bless America!!!
A lo largo de las páginas de este informe vamos a detallar en profundidad las relaciones económicas y comerciales entre España y Estados Unidos, los principales sectores de inversión entre un país y el otro, las expectativas de futuro, etc. El informe se va a dividir en dos partes, abordando en la primera mitad que publicamos hoy los sectores emergentes de la economía norteamericana (la Administración Obama está haciendo grandes esfuerzos por impulsar sectores como la biotecnología, las energías renovables o el software avanzado, entre otros). Nuestro informe tendrá una segunda entrega, que se centrará más en las cifras del comercio e inversión bilateral de sectores tradicionales, la presencia de empresas españolas en Estados Unidos, la legislación estadounidense, etc.
La facturación agregada de las empresas socias de la Cámara de Comercio de EE.UU en España (AmChamSpain), lo que incluye a la mayoría tanto de las compañías estadounidenses establecidas en España como de las empresas españolas con presencia en los EE.UU, alcanzaba a fines de 2009 aproximadamente el 24% del PIB de España. Motivo más que suficiente para dedicar un informe a esta relación bilateral y el hecho de que Estados Unidos es un modélico país-destino de inversiones.
En definitiva, lo que hoy comenzamos detalla en profundidad los pormenores de una de las relaciones bilaterales más importantes que se dan sobre la faz de la Tierra. God bless America!!! (and Spain).
Sectores emergentes de la economía de Estados Unidos
Cuando Barack Obama tomó posesión de su cargo de presidente de los Estados Unidos de América en enero de 2009, algo mucho más profundo y de mucho mayor calado que un simple cambio en el color de la piel en el inquilino de la Casa Blanca comenzó a gestarse.
La llegada de Obama ha cambiado, está cambiando, muchas cosas dentro de los Estados Unidos. No sólo porque desde fuera se les perciba con otros ojos, sino que de puertas para dentro las transformaciones son mayores y más decididas. La reforma del sistema nacional de Salud ha sido buen ejemplo de ello.
Entrando de lleno en materia económica, no conviene perder de vista que Obama dio inicio a su mandato en medio de una recesión y crisis que sólo los más viejos del lugar aciertan a comparar con la que hubo en tiempos lejanos: la Gran Recesión motivada por el crack bursátil de 1929. Desde luego, no llegó al poder en el mejor de los escenarios posibles para acometer una profunda reestructuración de la economía y de fijar nuevas prioridades en el modelo de crecimiento. ¿O sí?
Después de todo, y como símbolo de los tiempos que corren en los que China amenazará a corto plazo la supremacía económica y comercial estadounidense, Obama puede que haya abrazado el lema oriental de que "los tiempos de crisis son tiempos de oportunidades".
Un cambio de modelo ineludible e inaplazable
"¿Por qué estamos inmersos en esta crisis?" La pregunta del millón de dólares (o de varios billones, según se mire) pudo hacérsela Obama nada más llegar a su puesto. Y la identificó rápido: es una crisis, con epicentro en Estados Unidos además, motivada por el abuso que se ha hecho de la "economía especulativa", el juego en Bolsa, las inversiones opacas, los desmesurados stocks inmobiliarios, la "financiación basura" de millones de hipotecas, etc. En suma, estamos hablando de números, cábalas y designios invisibles del mercado que no producían, ni producirán, beneficio más que para unos pocos. Humo inasible. Frente a esta "economía especulativa", que también recibe el engorroso epíteto de "capitalismo de salón", Obama ha entendido que lo que precisa el país es retornar la "economía productiva": en otras palabras, volver a generar valor.
Estados Unidos ha visto agravada su versión peculiar de la crisis actual por ciertos factores que se han sumado al todo: burbuja inmobiliaria (al igual que los casos de Reino Unido, Irlanda y España), estancamiento productivo y pérdida de productividad y competitividad (y presencia en mercados internacionales) frente a potencias emergentes como China, India o incluso Brasil. La deuda privada es alarmante, como sucede en el caso de España.
La Administración Obama muestra el camino: especialización en innovación
En la Era de la Globalización, la especialización lo es todo para un país, y ser "el mejor en algo" es la garantía de estar siempre en el pelotón de cabeza de la economía mundial. Mal haría Estados Unidos si la Administración Obama se arredrara en la sorda batalla que tiene entablada contra "la tiranía de Wall Street". Peor haría si quisiera regresar al pasado y proponerse fabricar y comerciar más coches, aparatos electrónicos y alimentos que nadie y se tornara proteccionista, totalmente exportador e importando lo mínimo, obviando la pujanza y competitividad que muestran sus rivales asiáticos. No. La apuesta de Estados Unidos se vuelca claramente en la innovación y las nuevas tecnologías.
Tradicionalmente (contradictorio adverbio en este contexto), EE.UU ha sido una nación de pioneros, inventores, innovadores... La expansión paulatina de su territorio hacia el Oeste forjó esa mentalidad, tan auténticamente norteamericana, de "desafiar a los límites", querer ir siempre más allá. Y ese espíritu ha de ser una de sus mayores fortalezas en el terreno económico: querer construir una economía diferente y de vanguardia.
Obama se ha ocupado directamente de dar impulso al sector de energías renovables, en el que Estados Unidos es una de las tres mayores potencias mundiales, con gran vocación exportadora a la vez que receptora de inversión en este campo (la española, sin ir más lejos). En claro contraste con la anterior presidencia de George W. Bush (él mismo hijo de otro presidente y arquetípico magnate del petróleo de Texas), la nueva Administración tiene una fuerte conciencia ecológica y toma en serio el cambio climático y el calentamiento global. Si a la vez que se protege el entorno mediante las renovables se logra generar riqueza, prosperidad, valor añadido y avances tecnológicos para Estados Unidos, miel sobre hojuelas.
La biotecnología, pese al rechazo que genera en algunos sectores políticos y religiosos norteamericanos, también es una de las más importantes apuestas de Obama. Los progresos médicos que puede traer este sector serían suficiente justificación para impulsarlo, pero además de eso resulta que año tras año mueve sumas mayores de dinero.
Por último, Estados Unidos desea seguir en vanguardia de la informática y del software. Sillicon Valley (California) no debe perder su pujanza. El nivel de desarrollo tecnológico en EE.UU no tiene rival en ningún lugar, y esta certeza ha de ser el elemento diferencial de la economía norteamericana.
Pero los norteamericanos no están solos ante sus objetivos. En España se lleva años hablando años de la "Economía Sostenible", que tiene en común muchos puntos con los sectores emergentes de la economía estadounidense. En consecuencia, las posibilidades de colaboración y de inversión española en EE.UU se multiplican. Compartir conocimientos y experiencias es avanzar juntos.
Las posibilidades de inversión en Estados Unidos para compañías españolas pertenecientes a alguno de estos sectores (renovables, biotecnología, aplicaciones informáticas) son ingentes, y España es cada vez más atractiva a ojos americanos como destino de este tipo de actividades.
Oportunidades para España en el mercado de las licitaciones norteamericanas
Con la llegada de Barack Obama al poder, Estados Unidos ha hecho un fuerte cambio en su estrategia económica, que ahora es más acorde al nuevo modelo productivo del siglo XXI, basado en la innovación y el desarrollo tecnológico, algo en lo que Estados Unidos poco a poco estaba quedando relegado, ante el avance constante de Asia y también Europa. Por eso es que el Gobierno norteamericano está llevando adelante ambiciosos planes para renovar su estructura productiva, modernizar sus redes logísticas y avanzar en el desarrollo de los sectores económicos emergentes, como las energías renovables.
Para lograr esa renovación general, Estados Unidos tiene previsto lanzar un amplio programa de licitaciones internacionales, en la cual busca captar a las multinacionales con mayor experiencia y conocimiento de cada sector. Dentro de esos sectores en los que llevará adelante las licitaciones, las empresas españolas tienen muchas oportunidades de adjudicarse proyectos relacionados en tres sectores específicos. Se trata de áreas de negocio donde España tiene gran prestigio internacional y en las cuales, tanto la Administración como el empresariado y la opinión pública norteamericana, tiene en alta consideración a las empresas españolas. Estos sectores son el Ferroviario, las Energías Renovables y Aeroespacial.
Con respecto al sector Ferroviario, la Administración Obama, en el marco de su plan de estímulo económico, contempla un volumen de inversión más de 8.000 millones de dólares para desarrollar 11 corredores ferroviarios de alta velocidad. El más urgente es el proyecto de la línea de alta velocidad que cubrirá el trayecto Tampa-Orlando en Florida, cuya adjudicación está próxima a definirse. Tanto en esta como en cualquier otra licitación dentro de la industria ferroviaria, las empresas españolas, con Renfe a la cabeza, cuentan con una posición ventajosa, por su experiencia y alto grado de especialización en el sector.
El propio presidente estadounidense ha citado el modelo español como referente para llevar a cabo su plan: "En España, la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla es tan exitosa que son más las personas que viajan entre estas ciudades por tren, que en coche y avión, juntos", fueron las declaraciones de Obama en una conferencia de prensa de septiembre de 2009.
Además, según el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), "gracias a su gran competitividad, la industria ferroviaria española se ha situado en uno de los puestos más destacados en el mercado internacional". Las compañías españolas del sector son líderes en el mundo por su especialización en todos los ciclos del proyecto: diseño, construcción, material rodante, material fijo, señalización, control y gestión de tráfico, mantenimiento, operación o equipamiento.
Sobre las Energías Renovables existe actualmente una apuesta muy fuerte por parte de Estados Unidos para su desarrollo, ya que Obama ha incluido la inversión de energías renovables y los empleos verdes como uno de los puntos estratégicos de sus políticas económicas. España también es un referente en el sector, propulsado por el despliegue mundial de multinacionales españolas como Iberdrola, Gamesa o Mecasolar. Esa posición de vanguardia de nuestras empresas de energías renovables nos coloca en una situación favorable a la hora de disputar la obtención de las licitaciones que lanzará en los próximos meses Estados Unidos. La gran expectativa de crecimiento de este sector en el mercado norteamericano abre una oportunidad enorme para las empresas españolas como actores de este desarrollo.
También ha sido el mismo Obama quien nos ha dado "una valiosa publicidad y promoción", ya que se ha referido en varias ocasiones al "caso de éxito de España en el desarrollo de las energías renovables como un modelo a imitar". El Presidente de Estados Unidos destacó que España ha tenido un desarrollo "muy importante en sectores como el eólico, el solar o los biocarburantes", por lo que consideró que las empresas españolas parten "de una posición ventajosa con respecto a la competencia a la hora de participar en el despliegue de este sector en Estados Unidos".
La otra punta de este "tridente español de conquista del mercado de licitaciones norteamericanas" son las empresas del sector Aeroespacial, incluyendo también las compañías TIC que desarrollan proyectos para empresas aeroespaciales. En este grupo el gran abanderado de España en el sector es Indra, la multinacional que es todo un paladín de la innovación tecnológica y que participa activamente en grandes proyectos de telecomunicaciones, gestión de tráfico aéreo y terrestre, así como sistemas de defensa. Es aquí donde tanto Indra, como las demás empresas españolas relacionadas en la actividad, pueden conseguir licitaciones en el mercado norteamericano, que está muy interesado en seguir desarrollando sus sistemas de defensa y seguridad.
Para ilustrar el grado de relación que existe actualmente entre España y Estados Unidos en el área de sistemas TIC para el sector Aeroespacial basta con recordar los numerosos contratos que ha firmado Indra con American Eurocopter, con la Fuerza Aérea de EEUU o con el cuerpo de policía de diferentes estados para el desarrollo de simuladores de vuelo de helicópteros y aviones militares.
En la industria específicamente Aeroespacial, el nivel de proyección internacional de empresas como EADS Casa o Sener muestran el grado de madurez del sector español, lo que le otorga la jerarquía necesaria para presentarse en cualquier licitación que lance Estados Unidos. Donde existen mayores chances de éxito es en la utilización de tecnología innovadora, como el proyecto para el desarrollo de Aviones no Tripulados, así como nuevos prototipos de turbinas de baja presión para aviones comerciales, o tecnología de punta para sistemas satelitales.
Línea para inversiones en EE.UU. de COFIDES
La Compañía Española de Financiación del Desarrollo, COFIDES, es una sociedad mercantil estatal participada en un 61% por instituciones públicas (ICEX, ICO, ENISA) y en un 39% por grupos bancarios (BBVA, Banco Santander, Banco de Sabadell). Además de sus propios recursos, COFIDES gestiona el Fondo para Inversiones en el Exterior (FIEX) y el Fondo para Operaciones de Inversión en el Exterior de la Pequeña y Mediana Empresa (FONPYME). Tanto FIEX como FONPYME son fondos fiduciarios dotados con recursos presupuestarios del Estado dirigidos a financiar a medio y largo plazo, a través de participaciones en capital o instrumentos próximos al cuasi-capital, proyectos de inversión en el exterior en los que exista interés español.
Como mercado prioritario para España, EE.UU. es objeto de un Plan Integral de Desarrollo de Mercado diseñado por la Secretaría de Estado de Comercio. El Plan para EE.UU. contempla el apoyo a la inversión en este país como una de las líneas estratégicas de actuación. Bajo este marco y con el objeto de facilitar financiación a los proyectos de inversión de empresas españolas en EE.UU., COFIDES cuenta con una Línea para Inversiones en este país, dotada con cargo a recursos de los dos fondos estatales que gestiona.
Dicha línea puede financiar proyectos privados viables en EE.UU. que sean de relevancia para la internacionalización de las empresas y de la economía españolas, con independencia de su rubro de actividad. No obstante, la Línea otorga prioridad a los proyectos acometidos por inversores españoles en EE.UU. dentro de los sectores de infraestructuras, energías renovables, medioambiente, biotecnología o tecnologías de la información. Los límites mínimo y máximo de referencia del apoyo financiero por operación se sitúan en 0,25 y 25 millones de euros respectivamente. La Línea País puede ampliar los límites máximos de participación en capital hasta el 49% del capital social de la empresa de proyecto y hasta el 70% de la inversión total del proyecto en préstamos subordinados, participativos o de co-inversión.
En 2006 la Administración Comercial española decidió ampliar el ámbito geográfico de actuación de los Fondos FIEX y FONPYME extendiéndolo a países desarrollados. Desde entonces, COFIDES ha comprometido más de 50 millones de euros en proyectos aprobados en EE.UU. Energía e industria química-farmacéutica son los dos sectores que concentran el mayor volumen de recursos aprobados históricamente por COFIDES en este país. Otros sectores relevantes son medioambiente y servicios.
Además de la Línea EE.UU., COFIDES cuenta con Líneas País para inversiones en China, México, India, Brasil, Marruecos, África Subsahariana y Países Ampliación de la UE. Las Líneas País de COFIDES ofrecen ventajas adicionales en los términos de financiación y pueden financiar inversiones productivas.
Energías renovables
Unos de los primeros compromisos que asumió el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, fue duplicar la producción de energía renovable del país en el plazo de tres años. Un objetivo que cuenta con el apoyo del Congreso... pero con el obstáculo de que incluso si aumenta la demanda de energía renovable, transportar esa electricidad constituirá un problema. La red de distribución apenas ha sido modificada desde la década de 1930.
Si bien cabe destacar que Estados Unidos es la primera potencia mundial en investigación e innovación energética, España es una referencia en este sector a los ojos de Obama y el conjunto de los estadounidenses. Tuvo gran impacto, por ejemplo, la edición digital de la CNN que en 2009 publicó un reportaje en el que nuestro país aparecía como la prueba palpable del "camino a una nueva ola de proyectos energéticos verdes". El motivo de frase tan laudatoria fue la apertura de la torre PS10 en Sevilla, una estación de energía solar capaz de alimentar 6.000 hogares: el futuro, ya palpable, de las energías renovables.
Fondos ingentes para paliar la dependencia energética
Para lograr su ambicioso (y necesario) objetivo, el Plan Obama cuenta con fondos de 787.000 millones de dólares para impulsar la inversión en energías renovables. Aun así, a las compañías de energía solar y eólica del país les llevará tiempo ampliar su negocio y la actual red de transmisión demorará su expansión. El departamento de Energía de Estados Unidos calculó que las fuentes renovables de energía, que incluyen la solar, la eólica, la hidroeléctrica, la geotérmica, los biocombustibles y la biomasa, sumaron el 7% del suministro de energía del país en 2007.
Ahora bien, a día de hoy los combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas natural) siguen siendo el eje indiscutible del mix energético norteamericano, pues proveen más del 85% de la energía que se consume en el país, casi dos tercios de la electricidad y prácticamente todo el combustible para el transporte. Menos del 8% del suministro de energía del país proviene de la generación nuclear y menos del 6% lo hace de la energía renovable. De está última están claramente a la cabeza las opciones de hidroeléctrica y la de biomasa.
No más negación del cambio climático
"No vamos a ser rehenes de recursos que se están agotando, de gobiernos hostiles, y de una Tierra que se calienta". De esta manera, Barack Obama, sentenció en enero de 2009 que durante su Gobierno se reducirá la dependencia estadounidense del petróleo y se impulsará el uso de energías de bajo consumo como medio para combatir el cambio climático. Obama afirmó que la dependencia del crudo extranjero y el cambio climático representan "amenazas urgentes para la seguridad nacional" estadounidense. Y es que, pese a producir gran cantidad de petróleo autóctono en Alaska y Texas especialmente, EE.UU depende en gran medida de petróleo extranjero.
De esta forma, desde que tomó posesión de su cargo el demócrata Obama está dando un giro radical a la política energética llevada a cabo por Estados Unidos durante el periodo 2001-2008 bajo la administración de George W. Bush, eterno escéptico ante el cambio climático.
"Necesitamos garantías de que se pondrá en marcha la producción de energía verde y la reducción de emisiones de dióxido de carbono. Pero también necesitamos garantías de que se construirá rápido", declaró el año pasado Bracken Hendricks, investigador del Centro del Progreso Americano. ¿Hay acaso una mayor invitación, emanada directamente de instancias federales, a que las empresas españolas acudan a los Estados Unidos a exportar su conocimiento, su experiencia, infraestructuras, ideas logísticas y savoir faire?
Las renovables en EE.UU, campo abonado para la inversión exterior
Hacer más prácticas, eficientes y, más aún, imprescindibles a las energías renovables pasa por una adecuada canalización de los recursos. ¿Para qué generar un montón de energía solar en los desiertos de Nuevo México si después no hay forma de que sea transmitida a Los Ángeles o San Diego? Aquí pueden entrar en juego las empresas españolas, con amplia experiencia a sus espaldas en nuestro país.
Aun así, la financiación ha de ser una base muy importante del desarrollo del sector en Estados Unidos. Según Denise Bode, presidente ejecutiva de la American Wind Energy Association "construir esa transmisión cuesta un millón de dólares por milla". Es la hora de que las instituciones financieras actúen en beneficio del conjunto de la sociedad y dirijan el foco de sus inversiones a sectores emergentes y de futuro, en vez de entretenerse jugueteando con el capital en operaciones opacas, especulativas, y esencialmente improductivas para lo que la Economía Real se refiere.
Durante los primeros meses de 2009, las empresas españolas destinaron al mercado estadounidense un total de 4.231,24 millones de euros, lo que representa el 47,8% del total de las inversiones realizadas fuera de España, casi diez puntos más que el año anterior. Así, España se consolidó el año pasado como el noveno inversor en Estados Unidos con una cuota del 4,3% (casi un punto más que en 2008) del total de la inversión que recibe su economía. Buena parte de ese 4,3% corresponde a inversión en sectores punteros.
En el terreno de las renovables, durante 2009 destacó la apertura de una planta para la fabricación de seguidores solares en Sacramento (California), un proyecto de construcción de una fábrica de producción de estructuras para plantas fotovoltaicas, o el desarrollo de un parque fotovoltaico en Nuevo México, todos ellos proyectos con capital español. Además, empresas españolas del sector solar han abierto oficinas en el país norteamericano y hay previsiones de que otras muchas lo hagan.
Iberdrola, sólidamente asentada en EE.UU
Asimismo, la filial de energías renovables de Iberdrola anunció el pasado mes de junio la puesta en marcha del complejo de Peñascal, ubicado en el estado norteamericano de Texas. Se trata de la instalación eólica más grande de la empresa en todo el mundo, con 404 MW de potencia.
El complejo de Peñascal, situado en el condado de Kenedy, está formado por dos parques eólicos: Peñascal I y Peñascal II. La instalación cuenta con 168 aerogeneradores Mitsubishi, y su producción equivale al consumo de unas 150.000 familias medias estadounidenses. Peñascal evita la emisión de unas 120.000 toneladas de CO2 a la atmósfera, según estimaciones de Iberdrola Renovables.
La nueva instalación consolida la posición de Iberdrola Renovables en Estados Unidos, donde la compañía se sitúa, actualmente, como el segundo operador eólico, con una capacidad instalada de 3.827 MW (al cierre del primer trimestre de 2010). Esta potencia se reparte entre 39 parques eólicos en 23 estados de la Unión. Además, el país norteamericano abarca el 41% del total de la cartera de proyectos de la compañía, que cuenta con una plantilla de unas 800 personas en este país, casi la mitad de su personal total.
Iberdrola Renovables mantiene a fecha de hoy su plan de instalar mil megavatios al año en Estados Unidos en 2011-2012, para lo que llevará a cabo una gestión dinámica de la cartera de proyectos. "El objetivo", afirman fuentes de la multinacional española, "es reforzar su presencia en los estados del oeste y noreste, que son los de mayor atractivo potencial por las positivas perspectivas de demanda y precios".
Foro IVEX: "Introducción a las Energías Renovables en EE.UU"
En los últimos meses ha habido muchas iniciativas destinadas a un aumento de la inversión directa española en el sector de las renovables en EE.UU. El Instituto Valenciano de la Exportación (IVEX) y la Asociación Valenciana de Empresas de Energía (AVESEN) organizaron recientemente una misión inversa y un foro destinado a apoyar al sector de energías renovables de la Comunitat para que aprovecharan las oportunidades de negocio que representa el mercado americano para estas empresas.
La directora general de Internacionalización del IVEX, Mar Casanova, explicó que "esta iniciativa se enmarca en las líneas de la Estrategia de Política Industrial del Consell, uno de cuyos objetivos es apoyar a la internacionalización de los sectores emergentes de la Comunitat que incorporen un alto componente tecnológico en sus procesos industriales. Tal es el caso del sector de energías renovables, que cuenta con una elevada capacidad tecnológica y una experiencia demostrada que le permitirá poder posicionarse con garantías de éxito en mercados internacionales tan potentes como el de Estados Unidos", señaló.
El Foro, que se celebró el pasado martes 22 de junio bajo el nombre "Introducción a las Energías Renovables en EE.UU", fue inaugurado por la ya citada Mar Casanova; el director general de Energía, Antonio Cejalvo; y el presidente de AVAESEN, José Antonio Soler. Este encuentro contó con la participación de cuatro consultores y representantes de empresas de Estados Unidos, expertos conocedores de la legislación que regula las oportunidades de negocio del sector en este país quienes analizaron la situación del mercado de energías renovables en distintas áreas como California, Florida y Texas.
Tras la celebración de la jornada, las empresas de la Comunitat Valenciana interesadas pudieron mantener entrevistas personalizadas con los consultores americanos para que les ofrecieran información detallada sobre su producto específico.
Bien haremos todos, españoles y estadounidenses, para valorar la oportunidad que representan las renovables. Para Mar Casanova, "la carrera de las energías no ha hecho más que empezar ya que, según los datos del Consejo de Europa de las Energías Renovables, en el año 2050 el 80% de las energía mundial se originará en fuentes renovables y podrían dar empleo a 8,5 millones de personas de aquí a 2030".
Biotecnología
Bajo tal etiqueta se agrupan muy diferentes técnicas que se caracterizan por el uso de todo tipo de organismos vivos para obtener productos de valor para el hombre. Las diferentes ramas de la biotecnología ofrecen aplicaciones en áreas muy diversas: acuicultura, agricultura, gestión del medio ambiente, medicina o salud animal.
La biotecnología, a pesar del rechazo con que cuenta en el seno de comunidades religiosas integristas y corrientes creacionistas (como la que defiende Sarah Palin, principal cabeza del movimiento Tea Party), y también por parte de grupos ecologistas anti-alimentos transgénicos, es un sector en alza en los Estados Unidos, especialmente en su vertiente de alimentos funcionales y transgénicos, y también en el farmacéutico.
Biotecnología: panacea antes que amenaza
La biotecnología podría ser fuente de soluciones para problemas de abastecimiento alimentario y también problemas médicos hoy irresolubles. Apostar por ella es, además de un acierto en lo económico, una virtud en lo ético.
Los poderes públicos estadounidenses son en general conscientes de la importancia estratégica que puede tener este sector para el país. Cada año la Food and Drug Administration (FDA) aprueba varias decenas de biomedicinas, y en la actualidad se encuentran en investigación 370 nuevos medicamentos y vacunas. La introducción de genéricos abre una oportunidad de oro en este mercado, aunque el marco regulatorio es complejo y al tratarse de una industria muy novedosa existen grandes incertidumbres.
Las patentes de productos farmacéuticos en EE.UU se rigen por el acuerdo de derechos de propiedad intelectual de la Ronda Uruguay, que establece un período de protección de 20 años, pero la ley Hatch-Waxman limita esta protección y facilita por tanto la introducción de medicamentos genéricos.
BIO 2010: punto de encuentro entre la biotecnología madrileña y norteamericana
La Convención Internacional BIO 2010, que se celebró del 3 al 6 de mayo en Chicago (EE.UU.), y considerada como la feria más importante del sector biotecnológico a nivel mundial, reunió a 20.000 profesionales de 70 países. Esta feria constituyó el marco idóneo para la misión de captación de proyectos de biotecnología de empresas extranjeras que mostraran interés por establecerse en la Comunidad de Madrid que realizó el organismo de promoción comunitario: PromoMadrid.
La presencia de Madrid como Biorregión se integró en el Pabellón de España organizado por el ICEX. PromoMadrid, como parte de su labor a nivel internacional, lleva años trabajando intensamente con el objetivo de atraer a Madrid a cuantos proyectos de biotecnología de alto valor añadido sean posibles, ofreciendo su apoyo a todas aquellas empresas extranjeras que estén interesadas en establecerse en la Región.
Es objetivo de PromoMadrid contribuir al desarrollo y promoción de la imagen de Madrid como un cluster de biotecnología de vanguardia, así como a conocer las tendencias y evolución del sector biotecnológico, pero no conviene olvidar que las posibilidades en este sector son recíprocas: Estados Unidos es un territorio con inmensas posibilidades para el desarrollo y crecimiento de la biotecnología.
Foro Europa-Estados Unidos: "Mirando al futuro"
José María Fernández-Sousa, presidente del Grupo Zeltia, participó asimismo como ponente en el Foro Europa-Estados Unidos: "Mirando al futuro", organizado por el Centro Rey Juan Carlos I de España, de la Universidad de Nueva York, y la Fundación Euroamérica, que se celebró el pasado mes de mayo. El Foro reunió a numerosas empresas innovadoras pertenecientes a los ámbitos de la biotecnología, la energía, las nuevas tecnologías y el sector financiero y contó con representantes de la comunidad científica y el apoyo de la Asociación Española de Bioempresas (Asebio).
En el acto se debatió acerca del importante cambio que están experimentando modelos de negocio como consecuencia del cambio estructural que está provocando la crisis financiera en los mercados. Fernández-Sousa presentó al Grupo Zeltia como un ejemplo de éxito de I+D+i dentro del sector biotecnológico español, y destacó que PharmaMar, con el antitumoral Yondelis como punta de lanza, se ha asentado pese a la citada crisis entre los líderes mundiales gracias a su labor científica con el fondo marino como protagonista.
Con la celebración de esta jornada, biotecnológicas españolas y norteamericanas pudieron estrechar lazos para progresar en relaciones comerciales que ya han dado comienzo. El objetivo principal era la explotación de diferentes oportunidades de colaboración y alianzas estratégicas en el ámbito de la biotecnología para mejorar la cooperación entre los dos países. En el foro destacó la presencia de los investigadores españoles Valentín Fuster, director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y del Hospital Mount Sinai de Nueva York; Joan Massagué, del Memorial Sloan Kettering Cancer Center, y Carlos Cordón-Cardó, de la Universidad de Columbia, los dos últimos también asentados en Nueva York.
Estados Unidos, primera potencia transgénica mundial
Los transgénicos es uno de los grandes caballos de batalla de la biotecnología. ¿Podrían ser la solución a las crisis de abastecimiento, escasez y hambrunas que históricamente se han sucedido en la Tierra? En cualquier caso, Estados Unidos produce el 60% del total mundial de estos alimentos modificados genéticamente y la tendencia es al alza. En el año 2007, los cultivos de transgénicos se extendían en 114,3 millones de hectáreas de 23 países, de los cuales 12 eran países en vías de desarrollo. Y en 2006 en Estados Unidos el 89% de plantaciones de soja lo eran de variedades transgénicas, así como el 83% del algodón y el 61% del maíz. Los transgénicos han venido para quedarse, que nadie lo dude.
La entrada en este sector no ha sido fácil para las empresas españolas y extranjeras en general. "Con las grandes compañías estadounidenses como Monsanto, que tienen tanta experiencia y conocen tan bien al agricultor americano, una empresa extranjera lo tenía, y aún lo tiene muy complicado", afirmaba hace unos años Íñigo González, director de Promoción de Productos Industriales de la Oficina Económica y Comercial de España (Ofecomes) en Chicago.
Nuevas tecnologías / Tecnologías de la información:
Estados Unidos lleva en la vanguardia de la tecnología desde finales del siglo XIX, época en la que las patentes de Edison y compañía maravillaban al conjunto del orbe. Asimismo, se puede afirmar que la informática doméstica nació y se desarrolló enteramente allí, en multitud de sótanos de chalés en California habitados día y noche por visionarios como Steve Jobs (Apple) o Bill Gates (Microsoft). Una vez más, el viejo ideal norteamericano de "do it yourself" y afán de superación.
El mundo global que habitamos se define por varias constantes, pero una de las más ciertas es, sin dudarlo, la información. Todo gira en torno a la información y a las posibilidades de comunicarnos. ¿Habría acaso Aldea Global si no existiera Internet? ¿Se habría podido llegar al volumen de negocio actual sin la facilidad de cerrar tratos a distancia, vía teléfono móvil? ¿Realmente hace unas pocas décadas podíamos siquiera soñar con actores virtuales o dibujos animados hechos por ordenador?
El ocio interactivo y 3D, sector estratégico
España cuenta con empresas potentes y profesionales cualificados en el terreno de las aplicaciones informáticas, software, diseño por ordenador y animación 3D. Era cuestión de tiempo que buena parte de ellos (y ellas) se aventurara a hacer carrera profesional en Estados Unidos, país con mayores recursos y fondos, donde casi cualquier idea tiene el soporte material y de medios necesario para llevarla a la práctica.
En la actualidad, parte de la plantilla de Google es española, así como en Pixar, la división de Disney encargada de la animación por ordenador. Títulos como "Buscando a Nemo", "Los increíbles", "Wall-E" o la saga de "Toy Story" tienen manos (y cerebros) españoles detrás. Asimismo, la producción española "Planet 51" dio la campanada el año pasado siendo de las más taquilleras en las salas de cine estadounidenses.
No hay que olvidarlo: el ocio interactivo ocupa un lugar cada vez más destacado en nuestras vidas. En la actualidad, genera 10 veces más beneficios que la recaudación en salas de cine. Estados Unidos, junto con Japón, han sido siempre las dos grandes Mecas de este pujante sector, que va sumando año tras año nuevos consumidores sin perder los que ya tenía... En efecto, los primeros "jugones" rondan ya los 40 años y no han abandonado lo que presuntamente era una "afición juvenil".
Telefónica, también con peso en EE.UU
Telefónica, una de las multinacionales más potentes de España, también tiene presencia en Estados Unidos: Telefonica USA, Inc. es su filial en el país. Telefónica opera en EE.UU a través de Telefonica Data U.S. y Terra Networks U.S.
Telefónica aborda el negocio de las Telecomunicaciones desde la perspectiva de sus clientes corporativos: desde los múltiples productos y servicios que puede ofrecerles hasta la mejor forma de atender sus necesidades presentes y futuras a grandes empresas. Los tres grandes segmentos que atiende la Corporación en Estados Unidos son: las pequeñas empresas, Grandes corporaciones y servicios de Internet que atiende las necesidades de compañías, industrias y corporaciones.
Los principios que guían la acción de los negocios son: una estrecha relación con los clientes y empleados; el estímulo constante de la innovación; la explotación eficiente de la infraestructura; las sinergias con el Grupo Telefónica; y la creación de valor para los accionistas, entre los más importantes. En el mercado local además operan empresas relacionadas que prestan servicios en distintos ámbitos.
En cuanto al área virtual, Terra Networks USA es el mayor prooveedor de internet y el más visitado portal de habla hispana en los Estados Unidos, filial de Movistar desde el año 2005. Terra funciona como portal y proveedor de acceso de Internet en los Estados Unidos, España, y 16 países latinoamericanos.
Terra comercializó sus acciones en Nasdaq bajo símbolo TRLY y en el mercado de acción español bajo símbolo TRR hasta el 2005, cuando Terra decidió fusionarse con Telefónica. A partir del 2005 las filiales de Terra están bajo control de las coligadas locales del Grupo Telefónica.
Software al servicio de las empresas norteamericanas
En la actual sociedad que vivimos, donde prácticamente todas las empresas están informatizadas, la necesidad constante de nuevo software que facilite el trabajo y mejore la productividad está a la orden del día. Numerosas empresas españolas e internacionales tienen cabida en el mercado norteamericano, ávido de ideas innovadoras y ambiciosas en esta materia.
Por ejemplo, el Grupo Paradell Consultores inauguró recientemente su sede en Miami, iniciando así su proceso de expansión por el continente americano. La nueva delegación está dirigida por Mitch Abreu y la integran un equipo de 15 detectives privados encargados de potenciar el área de investigación tecnológica y financiera de la empresa. Los principales clientes de la consultoría son grandes corporaciones y entidades financieras. La nueva sede nace con la intención de acompañar a las empresas y bufetes de abogados españoles que están presentes en Miami, aunque también se dirige a corporaciones americanas o internacionales. La apertura de esta delegación es el resultado de una decisión estratégica, puesto que Miami conecta geográfica, política y económicamente EE.UU con América Latina.
Grupo Paradell está inmerso en pleno proceso de internacionalización, puesto que acaba de abrir oficina en Portugal y tiene previsto continuar su expansión tanto en Europa (Gran Bretaña e Italia), como en EE.UU y Latinoamérica. La agencia está especializada en el ámbito de la seguridad informática, por lo que ofrece un conjunto de soluciones específicas y eficaces en materia de seguridad de los Sistemas de Información: Auditoría y Consultoría de Seguridad y Sistemas, Test de Intrusión, Adaptación LOPD, formación, etc. Competencia desleal, fraude informático, fuga de datos, contraespionaje industrial o uso indebido de los sistemas informáticos son algunos de delitos que investiga Grupo Paradell Consultores, todos ellos relacionados con el auge de las nuevas tecnologías. Es un servicio que los norteamericanos llevaban mucho tiempo anhelando.
| Revista Empresa Exterior Nº 290 | |||||||
| Miércoles, 01 de Febrero de 2012 | |||||||
| ![]() | ||||||
| SUSCRIBIRSE | EDICIÓN ELECTRÓNICA | ||||||


