El idioma: una herramienta para hacer negocios en Europa
Un adecuado aprendizaje y evaluación del dominio del lenguaje es la mejor garantía para la libertad de movimiento de bienes y personas en la Unión Europea. Las empresas y, en concreto, los departamentos de Recursos Humanos y de Formación deben concienciarse de la necesidad de garantizar una comunicación fluida que facilite los negocios en Europa.

Deshini Chetty
Directora General de Cambridge ESOL Examinations, departamento de la Universidad de Cambridge
El dinamismo de los negocios internacionales está ayudando a situar el aprendizaje de la lengua como una prioridad en la agenda de trabajo de empresas y gobiernos. Se necesitan empleados preparados no sólo para solventar obstáculos de tipo cultural y lingüístico, sino también para aprovechar las oportunidades de negocio que surjan en un entorno comercial multilingüe como es el área de la Unión Europea. La preocupación de las empresas es que los profesionales no estén lo suficientemente familiarizados con otros idiomas como para asegurar un correcto uso de los mismos en el alto nivel que requiere una negociación de carácter empresarial. Por eso es necesaria una correcta evaluación de los idiomas y un punto de referencia sólido con un estándar independiente, sólido y reconocido.
El Consejo Europeo ha desarrollado un certificado que cumple estos requisitos. Se trata del Common European Framework of Reference (CEFR), con vocación de convertirse en una parte integral del aprendizaje del idioma y de las estrategias de evaluación para las organizaciones internacionales de la Europa Continental. El CEFR es el conjunto más completo y académico de descriptores lingüísticos que existe. Responde a la necesidad de tener la posibilidad de describir lo que una persona puede hacer con el lenguaje y esto tiene relación con las necesidades de sus propios negocios, en el sentido en que dota a los departamentos de Recursos Humanos y Formación de una herramienta fiable para determinar las capacidades de los candidatos en función de las necesidades del puesto, en el primer caso, y las necesidades específicas de formación, en el segundo.
Las habilidades lingüísticas son multidimensionales. No sólo es necesario ser capaz de hablar, leer y escribir; sino también de escuchar y entender. Estas habilidades pueden ser enseñadas y desplegadas en varios niveles de complejidad en el aprendizaje y con el incremento de la apreciación de los matices y de los aspectos culturales del idioma. Es importante ser capaces de identificar y medir todos estos atributos y de valorar los progresos realizados. El CEFR provee de una serie de descriptores de habilidades que pueden ser aplicados en cualquier lengua y usados para clarificar los objetivos del aprendizaje del idioma, que pueden de esta manera ser fácilmente alineados con las necesidades del negocio.
El principal problema que encuentran los responsables de Recursos Humanos cuando quieren reclutar personal con competencias en una segunda lengua es cómo evaluar las habilidades lingüísticas del candidato. ¿Cómo pueden las empresas estar seguras de que el candidato posee el nivel apropiado de competencia que el puesto requiere? Ser capaz de llevar una conversación en un entorno familiar con una lengua extranjera no significa poder redactar documentos, discutir o negociar temas complejos, además bajo presión, en esa misma lengua.
La colaboración entre los departamentos de formación y los departamentos de recursos humanos es muy necesaria. Cada vez más compañías reconocen que las habilidades lingüísticas en una economía global pueden proporcionar oportunidades de negocio que les darían una significativa ventaja sobre sus competidores. Por esta razón, las empresas están invirtiendo cada vez más en formación lingüística. Pero el hecho es que la evaluación raramente es específica en relación con el trabajo o la función a cumplir y los directores de recursos humanos se ven ante la disyuntiva de demostrar objetivamente que la selección ha sido llevada a cabo en función de las necesidades específicas del negocio.
El valor del CEFR alcanza su mayor relevancia cuando éste se alinea con las necesidades de la organización, tanto cuando hablamos de selección de personal como de formación del mismo. Si se necesita reclutar personal, planear un esquema de promoción o desarrollar un programa de formación, este sistema de evaluación ayuda a determinar si el personal tiene las habilidades requeridas en el dominio del lenguaje. Y encontrar el personal adecuado es sinónimo de incrementar la competencia en los negocios y asegurar oportunidades gracias a la capacidad de comunicar de manera efectiva con los competidores internacionales y con los clientes.


| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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