La formación puede ser el mejor apoyo del sector para abrir nuevos mercados

CIRCE organiza y gestiona el Master en Energías Renovables, Título Propio de la Universidad de Zaragoza, dentro de una oferta integrada de postgrados especializados en energía.
-¿Qué evolución han detectado en este sector desde que se crearon estos estudios?
Desde que en el año 1999 se impartió la primera edición del Máster en Energías Renovables y Eficiencia Energética (Título Propio de la Universidad de Zaragoza) el sector de las energías renovables en España ha experimentado un gran desarrollo. Este crecimiento se ha visto reflejado en nuestra estructura energética y en el incremento del porcentaje de electricidad producida a partir de fuentes renovables pero sobre todo en la creación de un importante sector de actividad. Así, en estos últimos diez años el número de empresas españolas que opera directamente en el sector de las energías renovables se ha triplicado generando más de 89.000 empleos directos. Aunque, sin duda, uno de los mayores éxitos del sector ha sido haber desarrollado tecnologías propias que han hecho posible que empresas españolas entren con fuerza en los mercados internacionales, abriendo importantes perspectivas para nuestra economía.
-A su juicio ¿cuáles son las principales deficiencias que existen actualmente en España en cuanto a formación en este sector?
La formación en este sector ha iniciado su recorrido en la misma línea de desarrollo del sector socio-económico y de los profesionales que lo integran; pero queda camino para su consolidación plena debido a una serie de razones como son: diferencia de criterios homogéneos en el diseño de los cursos de formación ocupacional no reglada, bajo nivel de formación especializada del profesio nal y una insuficiente concienciación sobre la necesidad de formación en determinadas materias transversales a las renovables como normativa y legislación, gestión de ayudas, nuevas tecnologías ... o en ocasiones, por la dificultad de acceso a la formación.
-Siendo España uno de los países más competitivos a nivel mundial en este sector, ¿se constata una demanda importante de alumnos extranjeros hacia estos programas?
Siempre hemos pretendido que nuestra oferta formativa no quedara limitada al ámbito local y casi la tercera parte de nuestros alumnos proceden de fuera de nuestras fronteras: un 10% de países de la Unión Europea (Francia, Italia y Portugal, mayoritariamente), un 18% de Latinoamérica y un 2% de países como Mauritania y Estados Unidos. El Master en Energías Renovables es el único participante español en el programa de capacitación de postgraduados coordinado por la Agencia EUREC (European Renewable Energy Centres Agency).y el 25% de sus alumnos eligen la Universidad de Zaragoza para su formación. También estamos presentes en el programa de becas de Fundación Carolina a través del que recibimos anualmente más de 1.000 solicitudes de alumnos latinoamericanos y hemos podido constatar un creciente interés sobre las renovables en países como Colombia, Méjico, Ecuador y Chile.
-¿A quién se dirigen estos programas?
Fundamentalmente se dirigen a titulados universitarios en ingeniería, físicas, químicas, arquitectura, etcétera. que quieren especializarse en la evaluación de recursos, el diseño, el análisis de viabilidad técnica y económica, la optimización y la gestión de instalaciones de aprovechamiento de energías renovables. No obstante, los perfiles profesionales demandados por el sector son muy diversos. Conocedores de ello, CIRCE imparte también otros postgrados para la formación multidisciplinar, pudiendo encontrar entre sus alumnos a economistas o abogados. El Master en Energías Renovables de la Universidad de Zaragoza se imparte tanto en modalidad presencial como en modalidad online. Esta última permite flexibilizar la dedicación del alumno por lo que se abre a profesionales en ejercicio que quieren acceder a este tipo de cursos y no disponen de tiempo para asistir a las clases presenciales.
-Desgránenos el contenido académico del programa.
El Master en Energías Renovables tiene una duración de tres cuatrimestres y está dividido en un periodo docente y un periodo de elaboración del proyecto final. Tras realizar un repaso de los conocimientos básicos para un buen aprovechamiento del curso y enmarcar las energías renovables dentro del actual panorama nacional e internacional, se pasa a tratar de forma específica cada uno de los métodos de explotación energética basado en fuentes renovables (eólica, hidroeléctrica, biomasa, solar térmica, solar fotovoltaica) así como la aplicación de recursos renovables en construcción (arquitectura bioclimática) o en la producción de hidrógeno. En cada una de las asignaturas específicas se proporciona primero una visión general del estado actual de la tecnología, de su mercado y situación legal, para pasar después a tratar en detalle los fundamentos teóricos, la aplicación de los mismos desde el punto de vista de la industria y los diferentes tipos de instalaciones de producción existentes. Se da mucha importancia…
Las conferencias con profesionales del sector y las visitas a instalaciones en funcionamiento o en fase de puesta en marcha y a emplazamientos de aprovechamiento de los distintos tipos de biomasa, complementan las actividades de este curso y permiten a los alumnos completar los conocimientos adquiridos en las clases e intercambiar impresiones con quienes trabajan día a día en este tipo de instalaciones. Para obtener el título es obligatorio realizar un proyecto. El objetivo es llevar a la práctica los conocimientos adquiridos a lo largo del curso. Para conseguir que la formación se adapte a la demanda existente en el mercado laboral, existe un programa de prácticas en empresas, de forma que el alumno que lo desee puede desarrollar este proyecto en el seno de una empresa durante el tercer cuatrimestre.
-¿Qué conocimientos y habilidades son necesarios para tener éxito en este campo?
Es complicado dar una única respuesta. Los perfiles profesionales que pueden encontrarse en la industria de las renovables son muy variados debido a que el sector abarca todos los eslabones de la cadena de valor del negocio energético, desde el diseño y fabricación de componentes, pasando por el ensamblaje, hasta el montaje de plantas generadoras, así como la promoción, explotación y mantenimiento de las mismas. El Master en Energías Renovables de la Universidad de Zaragoza está orientado a la formación de profesionales con una perspectiva amplia que además de conocer las tecnologías existentes para el aprovechamiento de los recursos renovables debe estar al tanto de la normativa vigente, el funcionamiento del mercado eléctrico, las herramientas de análisis económico, etcétera.
-¿Qué características tiene su claustro de profesores?
Todos los postgrados promovidos por CIRCE presentan un marcado carácter práctico y empresarial, con la participación en su programa de expertos procedentes de diferentes áreas de conocimiento de la Universidad de Zaragoza y de reconocidos profesionales del ámbito empresarial. En el caso del Master en Energías Renovables más del 60% de las horas lectivas son impartidas por profesionales procedentes de un centenar de empresas y entidades del sector.
-¿Existen acuerdos de colaboración con empresas o instituciones?
Además de su colaboración en la docencia, tanto como profesores como facilitando la visita a sus instalaciones, una parte importante de la participación de las empresas del sector en este máster se plasma en el programa de prácticas que año tras año se pone a disposición de los alumnos. Estas prácticas se gestionan a través de convenios de colaboración específicos entre las empresas y la Universidad de Zaragoza. Como ya e ha mencionado, también existen convenios con EUREC, Fundación Carolina y empresas y entidades que ofrecen becas de estudio como BRIAL ENÁTICA, CEMEX o la Fundación para el Desarrollo de las Nuevas Tecnologías del Hidrógeno en Aragón.
¿Hacia dónde debe avanzar el sector de las energías renovables?
El futuro de las energías renovables en Europa va a estar sustentado por el acuerdo 20-20-20 del Consejo de la Unión Europea y la Directiva de Energías Renovables. Además de ir solventando problemas técnicos, como por ejemplo los que limitan el acceso a las redes, el lector debe seguir trabajando en el desarrollo tecnológico de productos de mayor valor añadido. Es por lo tanto necesario que los futuros profesionales dispongan de una oferta formativa de carácter estable y de calidad vinculada a la evolución del sistema productivo y con un enfoque innovador. La formación puede ser el mejor apoyo del sector para abrir nuevos mercados, para mejorar la estabilidad en el empleo así como para adaptarse a los cambios que se vayan produciendo. El objetivo general del master es la formación de profesionales especializados en la evaluación de recursos, el diseño, el análisis de viabilidad técnica y económica, la optimización y la gestión de instalaciones de aprovechamiento de energías renovables. Todo ello, observando siempre el contexto social y económico en el que éstas se están desarrollando y evaluando sus posibilidades en distintos marcos. Para los profesionales del sector ya involucrados en temas relacionados con la energía, se busca proporcionar una especialización que les ayude a desempeñar mejor su trabajo, poniendo a su alcance las tecnologías más avanzadas del sector. Además todos los participantes en el master: estudiantes, profesores universitarios, profesionales externos que participan en la docencia, técnicos y empresas colaboradoras, conseguirán una red de contactos que facilite el intercambio de información y experiencias.
Metodología
El curso tiene una orientación eminentemente profesional. Una parte considerable de la docencia está a cargo de colaboradores de reconocida experiencia en cada una de las materias, procedentes de empresas y entidades del sector.
El master se estructura en diez asignaturas obligatorias, una optativa más un proyecto final. Tras una primera parte en laque se repasan los conocimientos básicos para un buen aprovechamiento del curso y se enmarcan las energías renovables dentro del actual panorama nacional e internacional, se pasa a tratar de forma específica cada uno de los métodos de explotación energética basado en fuentes renovables. En cada una de las asignaturas específicas se proporciona primero una visión general del estado actual de la tecnología, de su mercado y situación legal, para pasar después a tratar en detalle los fundamentos teóricos, la aplicación de los mismos desde el punto de vista de la industria y los diferentes tipos de instalaciones de producción existentes.
La metodología docente se basa en la atención personalizada, en grupos de trabajo reducidos y la utilización de modernos recursos informáticos y laboratorios propios. Se da una importancia especial a la resolución de casos prácticos, la realización de visitas y la elaboración del proyecto final de master. La resolución de casos prácticos incluye evaluación de recursos, diseño de instalaciones, realización de proyectos y estudios de viabilidad de distintas instalaciones. Para ellos se emplearán las herramientas docentes más adecuadas para cada tipo de problema: simuladores y programas específicos, pruebas en instalaciones piloto, debates, grupos de trabajo,....
Las conferencias con profesionales del sector y las visitas a instalaciones en funcionamiento o en fase de puesta en marcha de energía solar (térmica y fotovoltaica), parques eólicos, centrales hidroeléctricas y a emplazamientos de aprovechamiento de los distintos tipos de biomasa, complementan las actividades de este curso y permiten a los alumnos completar los conocimientos adquiridos en las clases e intercambiar impresiones con quienes trabajan día a día en este tipo de instalaciones. Buena parte de las empresas colaboradoras, además de aportar conocimiento sobre sus tecnologías, equipos e instalaciones, reciben y tutorizan a estudiantes en prácticas para realizar el proyecto fin de master. Desde su puesta en marcha, se ha querido dar a este master un enfoque marcadamente profesional. Por ello siempre se ha puesto mucho empeño en conseguir la participación directa de las empresas de principio a fin en la formación de los alumnos. Además de la colaboración de los profesionales como docentes o la posibilidad de visitar múltiples instalaciones, una parte importante de la participación de las empresas del sector en este master se plasma en el programa de prácticas que año tras año se pone a disposición de los alumnos.
Con este programa se pretende que aquellos alumnos que estén interesados acaben su etapa de formación colaborando en proyectos y formando parte del equipo de distintas empresas del sector. La duración aproximada del periodo de prácticas es entre tres y seis meses y su objetivo es que el alumno pueda desarrollar los conocimientos adquiridos en el master dentro del entorno empresarial. El master dispone de un servicio de gestión de prácticas que se encarga de todos los trámites necesarios en todas las fases del periodo de prácticas. La experiencia adquirida en el periodo de prácticas, sirve como lanzadera para la posterior incursión en el mercado laboral dentro de este sector.
En 40 años las reservas mundiales de petróleo se acabarán y en 65 años las de gas natural, según el Informe anual de BP sobre la energía en el mundo (BP Statistical Review of World Energy). Vivir dependientes del petróleo tiene sus riesgos, puesto que las principales reservas se concentran en regiones marcadas por la incertidumbre política que se termina trasladando a la economía. Si no se hace nada, de aquí a 20 ó 30 años, la UE cubrirá sus necesidades energéticas en un 70% con productos importados, frente al 50%. Mientras la dependencia energética española es del 82%. En siete años, según la Agencia Internacional de la Energía, el consumo de crudo de los países emergentes igualará al de la OCDE. El organismo espera que las tensiones en el mercado, que han duplicado el precio en un año, continuarán en el medio plazo. El Informe “Revolución energética global: Perspectiva mundial de la energía renovable”, elaborado por el Consejo Europeo de Energía Renovable (EREC) y Greenpeace Internacional, considera que las renovables, junto con la eficiencia procedente del “uso inteligente de la energía”, pueden abastecer la mitad de la demanda energética mundial para el año 2050. Este estudio tiene en cuenta áreas de rápido crecimiento económico tales como China, India y África y concluye que las energías renovables representarán el elemento principal de la economía mundial, no sólo en países de la OCDE, sino también en economías emergentes. Las energías renovables (solar, eólica, hidráulica, biomasa y geotérmica) son, junto con el ahorro y un buen aprovechamiento energético, la llave para un futuro energético limpio, eficaz, seguro y autónomo. Todas ellas se producen de forma continua y son inagotables a escala humana. Son fuentes de abastecimiento energético respetuosas con el medio ambiente.
Utilizar la radiación solar para producir calor o electricidad no disminuye en ningún caso la cantidad de energía que el Sol envía a la Tierra. Lo mismo sucede con el viento. Por más aerogeneradores que extraigan su fuerza y la conviertan en electricidad nunca trastocarán el equilibrio térmico del planeta. Sí podría hacerlo el uso indiscriminado de biomasa natural, el primer recurso energético que utilizó el hombre. Un aprovechamiento excesivo de la biomasa natural, en forma de leña por ejemplo, provocaría una rápida degradación de los ecosistemas naturales. Las principales ventajas medioambientales de las energías renovables es la no emisión de gases contaminantes como los resultantes de la combustión de combustibles fósiles, responsables del calentamiento global del planeta (CO2) y de la lluvia ácida (SO2 y NOx) y la no generación de residuos peligrosos de difícil tratamiento y que suponen durante generaciones una amenaza para el medio ambiente como los residuos radiactivos relacionados con el uso de la energía nuclear. Otras ventajas de las energías renovables son su contribución al equilibrio territorial, ya que pueden instalarse en zonas rurales y aisladas, y a la disminución de la dependencia de suministros externos, ya que las energías renovables son autóctonas, mientras que los combustibles fósiles sólo se encuentran en un número limitado de países, hasta el punto que su control provoca conflictos políticos y sociales mundiales.
Un atractivo fondo de inversión
La conciencia ecológica, el cambio climático, la escasez del petróleo y la creciente apuesta de los gobiernos occidentales por las nuevas fuentes de energía han desatado una euforia compradora sobre las acciones ligadas a la energía renovable. Uno de los factores que ha provocado la frenética compra de energías renovables ha sido la exigencia por parte de la Unión Europea (UE) a contribuir al consumo de fuentes energéticas. En concreto, la UE ha fijado el objetivo de que, en 2020, el 20% del consumo energético sea suministrado por este tipo de energías.
En otros países, como en Estados Unidos, su entonces presidente, George W. Bush, anunció, a mitad de noviembre y con el precio del petróleo rondando los 100 dólares el barril, que EE. UU. Deberá reducir su dependencia al petróleo extranjero utilizando la tecnología para desarrollar fuentes alternativas de energía, como la gasolina de etanol (elaborada con cereales) y combustibles de hidrógeno para motores no contaminantes. Estas declaraciones dispararon las empresas de energía renovables de las principales bolsas del mundo. Las renovables son una apuesta pública. Es una cuestión de orden social y político. Es una tecnología que está en esa primera fase de apoyo pleno por las administraciones, a nivel nacional e internacional, y es una garantía de que hay recorrido. En 2007, las inversiones en energías renovables y sostenibles sobrepasaron los 148.000 millones de dólares (95.483 millones de euros), un 60% más que el año anterior, según un informe del Programa Medioambiental de la ONU. El estudio “Tendencias globales de la inversión en energía sostenible” señaló, entre las razones para este incremento las preocupaciones sobre el cambio medioambiental, el creciente apoyo gubernamental hacia este tipo de energía, así como cuestiones sobre la seguridad energética y los precios récord del petróleo.
El flujo de capital global hacia energías sostenibles fue de 204.900 millones de dólares (132.193 millones de euros). El informe destaca que 98.200 millones de dólares (63.354 millones de euros) fueron a parar a la nueva generación de energía renovable, especialmente eólica en EE. UU., China y España. Otros 50.100 millones de dólares (32.322 millones de euros) fueron al desarrollo de tecnologías y fabricación y 56.600 millones de dólares (36.516 millones de euros) “cambiaron de manos mediante fusiones y adquisiciones”. En total, la energía sostenible añadió 31 giga vatios y representó el 23% de la nueva capacidad energética añadida mundialmente en el 2007, diez veces más que la energía nuclear. El informe advierte de que “la inversión en los sectores de energías sostenibles debe seguir creciendo con fuerza si se quieren cumplir las reducciones de emisiones de gases y los aumentos de renovables y eficiencia”.
Según este estudio, “se espera que la inversión entre ahora y el 2030 alcance los 450.000 millones de dólares al año (290.322 millones de euros) para el 2012 y aumente a más de 600.000 millones (387.096 millones de euros) al año para el 2020”. El Programa Medioambiental de ONU destaca que Ibernova, la subsidiaria de la empresa española Iberdrola dedicada al desarrollo de energía eólica, recaudó 7.200 millones de dólares (4.645 millones de euros) en diciembre del 2007, la mayor oferta pública de acciones nunca hecha en España y la cuarta mayor transacción del año en todo el mundo. Un mercado en el que nuestro país tiene mucho que decir.
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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