ADIF Abriendo caminos
Administrador de Infraestructuras Ferroviarias, ADIF, es sinónimo de tecnología, de innovación, de nexo de unión entre pueblos y civilizaciones. Fundada el 1 de enero de 2005 y presidida por Antonio González Marín, surgió tras la aprobación de la Ley del sector Ferroviario. Las nuevas normativas europeas dictaminaron que era preciso distinguir entre el mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias y el transporte de viajeros y mercancías. Desde entonces ADIF no ha dejado de crecer y, en los últimos tiempos, ha acelerado vertiginosamente su capacidad de internacionalización.

Se trata, por tanto, de una entidad pública empresa-rial adscrita al Ministerio de Fomento, encargada de gestionar con criterios de eficiencia, seguridad y respeto al medio ambiente 13.383 kilómetros de líneas ferroviarias, 2.221 de alta velocidad, de los que 1.606 corresponden a líneas UIC y 621 a líneas de ancho ibérico con altas prestaciones actualmente en servicio, y que conectan un total de 19 ciudades españolas. Esto supone que el 40% de la población de España se sitúa hoy a menos de 50 kilómetros de una estación de alta velocidad.
Las localidades españolas conectadas en la actualidad mediante la alta velocidad son Antequera, Barcelona, Calatayud, Ciudad Real, Córdoba, Guadalajara, Huesca, Lleida, Madrid, Málaga, Puente Genil, Puertollano, Segovia, Sevilla, Tardienta, Tarragona, Toledo, Valladolid y Zaragoza.
Desde su creación hace poco más de un lustro, ADIF ha puesto en funcionamiento más de 561 kilómetros de líneas de alta velocidad. La inversión global asciende a 23.172 millones de euros
Desde su creación hace poco más de un lustro, ADIF ha puesto en funcionamiento más de 561 kilómetros de líneas de alta velocidad. La inversión global asciende a 23.172 millones de euros. De esta cantidad 19.090 se han destinado a alta velocidad, mientras que los 4.082 restantes han tenido como objetivo la red convencional.

En 2005 se puso en marcha el ramal La Sagra-Toledo, haciendo posible la conexión de alta velocidad entre Madrid y la capital castellano-manchega. Un año más tarde comenzaron a explotarse los tramos Lleida-Camp de Tarragona y Córdoba-Antequera Santa Ana, dentro de las líneas de alta velocidad Madrid-Barcelona-frontera francesa y Madrid-Málaga, respectivamente. En 2007 se culminó la construcción de esta última línea, al entrar en servicio el tramo Antequera Santa Ana-Málaga. Asimismo, se inició la explotación de la línea de alta velocidad Madrid-Segovia-Valladolid. Finalmente, en 2008 se puso en servicio el tramo Camp de Tarragona-Barcelona, posibilitando la conexión de alta velocidad entre la capital catalana y Madrid.
La conexión por red convencional con el norte de España (Asturias, Castilla y León, Galicia y País Vasco) se beneficia del uso de la línea Madrid-Segovia-Valladolid, mientras que el eje Pamplona-Logroño-Irún se beneficia de la Línea Madrid-Zaragoza-Barcelona. Finalmente, el acceso a ciudades andaluzas como Algeciras, Cádiz, Granada, Huelva y Jaén se ve favorecido por el uso de la línea de alta velocidad Madrid-Córdoba-Sevilla-Málaga. En la actualidad, ADIF continúa trabajando en diversas fases de proyecto y construcción de alrededor de 2.800 kilómetros de nuevas líneas de alta velocidad, incluidas en el seno del Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte 2005-2020 del Ministerio de Fomento. La firma dispone para el presente año de un presupuesto de 7.295 millones de euros, 5.289 de los cuales corresponden a inversiones en alta velocidad y 921 a la red convencional. Los planes especiales tienen un presupuesto de 146 millones y el mantenimiento de la red convencional tiene destinada una partida de 939 millones.
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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