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Alemania, primer país de la UEAlemania, primer país de la UE
Rocío Senra
Javier Sebastián
Jin Hao
Este artículo es un resumen de un trabajo que ha sido realzado en el Módulo de Economía Internacional, impartido por los profesores José Aixalá Pastó y Ana Belén Gracia Andía, del Máster en Gestión Internacional y Comercio Exterior de la Universidad de Zaragoza.

Datos generales
Alemania es el primer país europeo por número de habitantes y PIB (en el año 2008, según el FMI, su PIB era superior a 3,6 billones de dólares y su PIB per cápita eran 44.660 dólares). Además, es el tercer exportador mundial.
La economía alemana presenta la estructura propia de un país altamente desarrollado, donde la agricultura tiene un escaso peso en el PIB. El sector industrial es comparativamente más importante que en otros países, pero también está perdiendo relevancia frente al sector servicios, tanto en ocupación como en generación de valor añadido. Predomina la pequeña y mediana empresa. Más del 90% de las empresas tienen menos de 9 trabajadores, mientras que las empresas de más de 250 trabajadores constituyen menos del 1% del total. Por ramas de actividad destacan especialmente los sectores del automóvil, químico, maquinaria, electrónica y electrotecnia. En los tres primeros, al menos dos tercios de la facturación proceden de la exportación. Entre los sectores en auge destaca la biotecnología.

Situación actual y previsiones
Alemania tuvo un crecimiento del PIB de un 1,2% en 2008, aunque desde el segundo trimestre de ese año comenzó a presentar tasas negativas que se prolongaron hasta el primer trimestre de 2009. A partir del segundo trimestre retornaron las cifras positivas y en el tercero creció un 0,7% gracias al aumento de la inversión y las exportaciones, pero en el cuarto trimestre el crecimiento volvió a resentirse y fue nulo. El Estado alemán espera un crecimiento interanual de la economía en los primeros meses de 2010; sin embargo aún no está seguro de cuál será la intensidad de esta recuperación. El FMI estima un aumento del PIB del 1,5% para este año 2010 y un 1,9% para el 2011.
El consumo privado será clave para la evolución de la economía alemana a corto plazo. Éste registró una caída del 0,9% en el tercer trimestre de 2009 y se estima que esta tendencia permanezca en 2010, debido al fin de los incentivos fiscales para la compra de automóviles y a la incertidumbre que planea sobre el mercado laboral.
El desempleo, que casi alcanzó un 9% en 2007, superior al del conjunto de la Eurozona, se redujo hasta el 7,8% a finales de 2009 a pesar de la crisis, situándose ahora por debajo de la media de los países euro. No obstante, las previsiones de los distintos organismos nacionales e internacionales estiman que la tasa de paro puede alcanzar de nuevo cifras en torno al 9% en 2010 y 2011. Este deterioro del empleo retrasaría la reactivación del consumo de los hogares hasta 2011. Por esta razón, el gobierno alemán ha decidido posponer la austeridad del gasto público hasta el próximo año.
En 2007 el saldo de la balanza comercial superó los 181.000 millones de euros, mucho más favorable que el conjunto de la Eurozona, con un superávit de 20.000 millones. En 2008 el superávit alemán continuó aumentando, pero en 2009, año en el que crecieron las importaciones y disminuyeron las exportaciones, se produjo un descenso del mismo hasta situarlo en “sólo” 131.000 millones de euros. La Eurozona, sin embargo, en 2008 pasó a tener déficit comercial y lo incrementó durante 2009.
Tanto la producción como los pedidos industriales se redujeron durante la crisis. Uno de los principales sectores afectados fue el sector del automóvil. Por ello y por la todavía escasa utilización de la capacidad productiva alemana en el cuarto trimestre de 2009, se espera que la inversión permanezca en ni-veles reducidos. Sin embargo, todo apunta a que la actividad industrial mantendrá una clara tendencia al alza, como reflejó el crecimiento del índice IFO de confianza industrial a finales de año, situándose en niveles similares a los de verano de 2008. Ante estas previsiones, el gobierno está dispuesto a mantener su política fiscal expansiva durante este año. Esto significará alcanzar un déficit del 6% del PIB en 2010 (superior al límite establecido por el PEC) frente al 3,3% con el que cerró 2009, y situará el endeudamiento en niveles históricos del 75% del PIB. El estado de las cuentas públicas ha recibido duras críticas por parte del Tribunal de Cuentas alemán. Sin embargo, el ministro de finanzas, Wolfgang Schäuble, considera que, gracias a la recuperación económica y los esfuerzos de consolidación fiscal a partir de 2011, el país volverá a registrar déficit públicos inferiores al 3% del PIB en 2013.
El rendimiento de la economía alemana ha retrocedido aproximadamente al nivel del año 2005, y tardará algún tiempo en recuperar el nivel alcanzado antes de la crisis

Aunque la economía se recupere más rápido de lo esperado, las secuelas de la crisis financiera desafiarán severamente a los políticos durante varios años. El rendimiento de la economía alemana ha retrocedido aproximadamente al nivel del año 2005, y tardará algún tiempo en recuperar el nivel alcanzado antes de la crisis. El gobierno alemán y el BCE respondieron a los graves problemas acaecidos en el sector real y financiero con un cargamento de medidas fiscales y monetarias. Entre ellas, diversos paquetes de estímulo y un fondo de rescate para instituciones financieras debilitadas. El Estado contrajo enormes cargas financieras y lanzó una serie de medidas de intervención institucional y financiera en el sector bancario de una magnitud sin precedentes. Ahora bien, mirando hacia el futuro, precisamente uno de los principales retos es reducir el papel del Estado y sanear las cuentas públicas hasta situarlas en niveles previos a la crisis.
Riesgo país

La economía alemana retomó el camino de la recuperación en la segunda mitad de 2009, cuando el PIB volvió a crecer (0,4% en el segundo trimestre y 0,7% en el tercero), aunque en el conjunto del año se situó en -5%. Los riesgos macroeconómicos han disminuido, pero siguen estando presentes y persiste el peligro de que la creciente restricción de las condiciones de crédito para las empresas pueda llevar a un colapso de crédito que podría frenar las perspectivas de crecimiento para 2010 -que Euler Hermes prevé en 1,6%-, a pesar del plan de incremento de los préstamos a pymes anunciado por los bancos a finales de 2009.
Las exportaciones, que habían sido las principales víctimas del hundimiento del comercio internacional experimentando un retroceso extraordinario en el invierno 2008-2009, recobraron fuerza (+3,4 % en el tercer trimestre de 2009), cosechando los primeros frutos de la mejora de la coyuntura económica mundial. A pesar de esta tendencia positiva, las exportaciones netas contribuyeron negativamente al crecimiento real debido al fuerte avance de las importaciones, vinculado a la acumulación de stocks, por un lado, y a la mejora de competitividad de los precios de los productos fabricados fuera de la zona euro, por otro. Sin embargo, el impulso al comercio exterior está en marcha y debería dirigir a un crecimiento moderado pero firme en 2010.
El gasto de las familias bajó en 2009. Este declive revela la caída de ventas al por menor y, lo que es más importante, la desaceleración del impulso recibido por las ayudas a la compra de vehículos nuevos, que apoyaron considerablemente al sector en la primera mitad de 2009. El mercado laboral ha de-mostrado una notable resistencia gracias a las medidas de paro parcial o flexibilidad de horarios introducidas por numerosas empresas, aunque los efectos negativos de la recesión podrían continuar en los próximos trimestres.
El crecimiento se vio apoyado en principio por la inversión privada. El gasto en equipamiento y maquinaria subió moderadamente a finales de 2009, y lo hizo de forma más fuerte en construcción. El Gobierno debería estimular el crecimiento, particularmente en el sector de la construcción, a través de las múltiples medidas de inversión en infraestructuras públicas. No obstante, la recuperación podría verse frenada o incluso retroceder por las restricciones de financiación bancaria a las empresas. La inversión total podría crecer un 1,7% en 2010.
La “Ley de aceleración del crecimiento” prevé nuevas rebajas fiscales para ciudadanos y empresas (8.500 millones de euros en 2010) y se une a los otros dos planes de medidas de relanzamiento emprendidos, situando el volumen global de ayudas en unos 75.000 millones de euros.
La industria manufacturera fue la que mayor número de insolvencias experimentó en 2009 -38,6% en los ocho primeros meses de 2009-. En el sector servicios aumentaron un 11,0% mientras que en construcción bajaron un 2,0%. A pesar del inicio de la recuperación, la subida del número de insolvencias debería continuar durante varios trimestres a falta de una aceleración rápida y sólida de la economía. En 2009, se registró un repunte de alrededor del 15% en el número de insolvencias empresariales, con un balance de 33.800 casos, lo que supone el mayor aumento desde 2002. Euler Hermes prevé una nueva subida del 9,2% en 2010, hasta 36.900 casos.
Alemania es un país AA según el ranking riesgo país de Euler Hermes.
Advertencia:
Algunas de las afirmaciones contenidas en el presente documento pueden tener la naturaleza de meras expectativas o previsiones basadas en opiniones o puntos de vista actuales de la Dirección de Allianz SE y de las sociedades de su grupo, que conllevan una serie de riesgos e incertidumbres, tanto conocidos como desconocidos, que podrían provocar diferencias materiales entre los resultados, actuaciones o acontecimientos reales y aquellos a los que explícita o implícitamente este documento se refiere.
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Las materias abordadas en el presente documento pueden asimismo constituir o implicar riesgos e incertidumbres respecto de los cuales Allianz SE esté obligada a remitir información al organismo supervisor de los mercados de valores competente. Ni Allianz SE ni las sociedades de su grupo se comprometen a actualizar las previsiones realizadas en el presente documento.
Riesgo país

Recuperación impulsada por las exportaciones.
Después de tres trimestres de recesión, el crecimiento del PIB se aceleró en el segundo trimestre del año 2009 gracias a una tímida reactivación de las exportaciones y la estabilidad del consumo. Con el repunte del comercio mundial, se espera que la recuperación continúe en 2010, moderadamente en la primera mitad, y con más firmeza en la segunda.
Aunque las exportaciones de bienes de equipo estarán animadas por la recuperación de la inversión en los países emergentes, no se beneficiarán de la demanda de los países desarrollados, donde la utilización de la capacidad de producción seguirá siendo baja. A diferencia de la atonía de la inversión priva-da, la inversión del sector público estará impulsada por la construcción y la infraestructura del transporte. El consumo doméstico podría disminuir con la expiración gradual de los incentivos para la compra de automóviles y la presión a la baja sobre los salarios. A pesar de la extensión de los mecanismos de compensación parcial de desempleo de los que se benefician, es probable que las empresas eliminen puestos de trabajo para aumentar la productividad. No se sabe con seguridad si los hogares reaccionarán a las medidas incluidas en el nuevo programa de estímulo fiscal de la coalición de gobierno del CDU/ FDP que establece un aumento en las asignaciones familiares y una reducción del IVA en servicios de restauración y hostelería.
Deterioro del comportamiento de pago: breve y moderado
Habiendo surgido relativamente más tarde y con menos severidad que en otros países europeos, el deterioro del comportamiento de pago de las empresas en Alemania, reflejado tanto por el índice de impagos de Coface como por el índice oficial de impago mantenido de la Oficina Federal de Estadística, fue patente. Sin embargo, las empresas alemanas, muy rentables y relativamente libres de deudas antes de la crisis, en general, mostraron cierta resistencia.
Deterioro concentra-do en las regiones industriales y exportadoras del oeste y del sur
No obstante, se han producido muchas quiebras en sectores afectados por la caída en las ventas de bienes de equipo: componentes de automoción y en mecánica, metalurgia, y el plástico. El deterioro fue mayor, por lo tanto, en la industria concentrada en el oeste y el sur. La construcción, sin embargo, no sufrió el deterioro, ya que este sector se benefició de las medidas de estímulo económico, a través de la infraestructura ferroviaria y carretera. En la ausencia de una burbuja inmobiliaria especulativa, la inversión en la vivienda se ha mantenido en equilibrio. Del mismo modo, en las regiones orientales, menos industrializadas y más centradas en el mercado interno, los impagos no aumentaron mucho.
Un retorno a la normalidad a mediados de 2010
Muchas pequeñas empresas industriales se vieron sacudidas por la disminución de la demanda, tanto interior como extranjera, y se enfrentan a retrasos en los pagos de sus clientes. Presentan además mayores dificultades para obtener financiación, ya que los bancos alemanes experimentan dificultades. El retorno a una rentabilidad satisfactoria, gracias a la adaptación de los niveles de producción a una demanda inferior, llevará varios meses.

Calificación de Riesgo País: A2
Calificación clima empresarial: A1
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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