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Destino Marruecos oportunidad de inversión para empresas europeasDestino Marruecos oportunidad de inversión para empresas europeas
Después de muchos años publicando noticias económicas sobre nuestro país vecino, finalmente hemos decidido desde Empresa Exterior apostar informativamente por este mercado que se encuentra a tan solo 14 km de nuestra frontera.
Oportunidad o amenaza piensan muchos políticos, pero en el entorno empresarial y de inversión prácticamente tan solo se utiliza la primera expresión. Oportunidades es lo único que puede considerarse desde el optimismo de la clase empresarial, máxime cuando el mercado del que estamos haciendo referencia ha adoptado, desde la última década a esta parte, políticas de expansión tanto económica como social llevadas a cabo por un grupo de dirigentes tecnócratas del que supo rodearse el rey Mohamed VI hace unos años. Esto les ha permitido un liderazgo interno en su país que ha traido una confianza en si mismo y, de forma lógica, ha hecho que la inversión exterior también confíe en este país africano.
En esta primera parte del informe destacaremos la visión estratégica de gobierno, que lleva las riendas de un plan perfectamente estructurado que tiene largo recorrido todavía hacia el horizonte del 2020 y del que España, si sabe aprovechar esta oportunidad, puede tener enorme beneficio. Nos centraremos únicamente en el plano económico, dejando al lector que opine, según su criterio, en la afectación política entre ambos paises. Nuestra conclusión en este terreno, después de haber tenido ocasión de estar personalmente con seis de los principales ministros del país. es que nos unen más aspectos de los que nos separan y que la negociación en la esfera política y el intento de suavizar posturas será una constante del gobierno actual marroquí.

Marruecos está inmerso en un extenso programa de perfeccionamiento de reformas estructurales y sectoriales enfocado a la estabilización macroeconómica, la aceleración de la apertura y de la liberalización de la economía, el desarrollo del tejido productivo y la promoción de una política social más dinámica.
Este proceso de modernización y de desarrollo se ha consolidado y acelerado en el marco de un clima de confianza portador del cambio. La economía también ha sufrido profundas mutaciones en el curso de los últimos años, marcadas por una transformación de sus estructuras y una mejora significativa de sus resultados.
En efecto, las prestaciones económicas en el curso de estos últimos años han estado caracterizadas por un crecimiento más elevado y menos volátil que en el pasado. La estabilidad macroeconómica se ha consolidado especialmente con el control de la tasa de inflación, del déficit presupuestario y de la deuda pública, y con un superávit entre 2001 y 2006.
Esta dinámica del crecimiento ha estado favorecida, paralelamente, por la búsqueda de reformas sectoriales y estructurales que apuntasen a liberalizar más la economía marroquí, a facilitar su nivelación y a mejorar su competitividad global y, de esta forma, a permitirle una mejor inserción en la economía mundial. El proceso de reformas, iniciado al comienzo de la última década y acelerado a lo largo de estos últimos años, ha permitido consolidar la estabilidad de los equilibrios fundamentales y mejorar el nivel de vida de la población. En efecto, la economía nacional ha franqueado un nuevo escalón de crecimiento económico. Este se ha inscrito en Una tendencia al alza pasando del 3,8% de media por año entre 1999 y 2003 al 4,8% durante el periodo 2004-2008. Durante el periodo 1998-2008, el volumen del PIB se incrementó hasta la tasa anual media del 4,7% frente al 2,9% entre 1990 y 1997.
En lo que respecta a los años 2005 y 2007, y a pesar de las constatadas malas condiciones coyunturales, el crecimiento se mantuvo positivo, a un 3% y a un 2,7% respectivamente.

Esta capacidad de resistencia tiene como origen la consolidación del PIB no agrícola, cuyo crecimiento mejoró progresivamente hasta alcanzar de media el 5,3% entre 2004 y 2008 frente a un 4% entre 1999 y 2003.
Nuevos sectores entran en juego Esta situación está relacionada con la reanudación de los sectores del BTP, del turismo y del transporte, así como con el ascenso de sectores con fuerte potencial de crecimiento tales como las telecomunicaciones y las nuevas tecnologías de la información, los servicios financieros, los materiales eléctricos y electrónicos así como las industrias agroalimentarias.
Las industrias manufactureras se han sostenido a pesar de las dificultades del sector textil, que ha sufrido la competencia asiática, pero que ha sabido recolocarse en el sector moda más actual de otros mercados, especialmente el español y el americano, aprovechando la proximidad y los acuerdos de librecambio. Además, el arranque de actividades no agrícolas ha sido impulsado por las políticas sectoriales, por la liberalización del sector del transporte y de las telecomunicaciones además de por el lanzamiento de grandes obras de infraestructura y de acondicionamiento, como “TangerMed”, la Valée Bouregreg y el programa de autopistas. Esta dinámica va a ser previsiblemente consolidada por la búsqueda y la aceleración de las reformas estructurales y sectoriales así como por las repercusiones de los diferentes acuerdos internacionales impulsados por el gobierno.

El sector agrícola
En cuanto al sector agrícola, conviene igualmente señalar una relativa mejora, que se puede atribuir especialmente a la irrigación, así como a las medidas tomadas por los poderes públicos, sostenidas esencialmente en la creación de empleos, la salvaguarda del capital ganadero, el transporte de agua potable en el ámbito rural o el tratamiento del endeudamiento de los agricultores.
*El impacto positivo de este crecimiento sostenido unido a las medidas activas tomadas para la promoción del empleo se ha reflejado efectivamente en éste, ya que la tasa de paro ha pasado del 13,9% en 1999 al 9,6% en 2008, y se mantiene a este ritmo a finales de marzo de 2009 pese al impacto de la crisis financiera sobre ciertos sectores de la exportación.
*Estas acciones cuentan con el programa “Taahil" dirigido a los graduados desempleados; “Moukawalati”, destinado a la creación de empresas; “Idmaj”, mecanismo de impulso al primer empleo a favor de la empresa; el microcrédito como apoyo a la creación de TPE; así como la mejora de la organización y de la gestión del mercado de trabajo, en la que es notable la adopción de un nuevo código laboral.
El poder adquisitivo doméstico
La mejora del crecimiento y del empleo se traduce en una apreciación del poder adquisitivo doméstico. En efecto, la renta disponible bruta doméstica pasó de 270,4 mil millones de DH en 1998 a más de 430 mil millones en 2007, alcanzando un fuerte aumento de más del 15% en 2001 y una variación anual media del 5,3%. Añadido al número de habitantes, esta renta ha pasado a 13953 DH en 2007 frente a 9766 DH en 1998, registrando asimismo una variación anual media del 2,7% por año.
El progreso del poder adquisitivo se ha apoyado en el control de la inflación a menos del 2% de media entre 1999 y 2008 gracias a que el fondo de compensación se ha hecho cargo de la subida de los precios de los cereales y el azúcar y de los productos petrolíferos en el mercado internacional.
Además, la mejora neta de las rentas encuentra apoyo también en las medidas tomadas en el marco del diálogo social. Se debe especialmente al aumento del Salario Mínimo Interprofesional Garantizado, de la revalorización del salario de los funcionarios, de la consolidación de la cobertura médica básica, el aumento de los subsidios familiares y el reajuste del Impuesto sobre la Renta (reducción de la tasa marginal en un 40% y aumento del umbral de exención a 28000 DH).
Hay que tener en cuenta igualmente la contribución positiva del desarrollo del micro-crédito al incremento de la renta. El desarrollo de la actividad del micro-crédito ha continuado desde su creación. Efectivamente, las asociaciones de microcrédito, un total de 14 (de las cuales 12 están operativas) han acordado préstamos por un total de 5,6 mil millones, con una subida de casi un 57% según los datos disponibles a finales de 2007. Por su parte, el número de beneficiarios ha alcanzado a 1,4 millones de clientes activos, de los cuales el 64% son mujeres, frente a 1 millón en 2006. Estos préstamos han contribuido al empleo permanente de 6700 personas, frente a las 3882 del año anterior. Así pues, el importe total de los préstamos ha subido a 19,2 mil millones y ha beneficiado a 5,8 millones de personas. Es necesario apuntar que la tasa de reembolso es del 98%.

Relaciones con el exterior
En lo que respecta a las relaciones de Marruecos con el exterior, la nueva dinámica desarrollada por la economía nacional, los progresos sociales y la estabilidad política han repercutido positivamente en la imagen del país en el exterior, traducida en la atribución del “Grado de Inversión” por la agencia Fitch Rating, la adhesión al Comité de Inversión de la OCDE y la concesión de Estatuto Avanzado junto a la UE.


Esta situación ha reforzado la confianza en el producto marroquí así como el aumento de turistas internacionales, cuyo número alcanzó los 8 millones en 2008, generando además sustanciales ingresos en divisas de 55,4 mil millones de dirhams frente a 19,1 mil millones de dirhams en 1999. Hay que tener en cuenta también a los ciudadanos marroquíes en el extranjero, cuyas transferencias han alcanzado los casi 54 mil millones de dirhams; así como a los inversores extranjeros cuyo flujo anual alcanzó los 32,5 mil millones de dirhams en 2008.

La inversión en Marruecos La economía marroquí ha estado también apoyada por una afluencia de ingresos relativamente importante, que favorece aún más la bajada de los tipos de interés y, con ello, la financiación de la economía.
Estas condiciones de financiación favorables han impulsado la reanudación de la inversión. La tasa de inversión llegó al 36,3% en 2008 frente al 24,8% de 1999 y debería consolidarse además con la apertura de nuevas perspectivas dirigidas al crecimiento de la economía marroquí.
Efectivamente, la inversión ha beneficiado la búsqueda de reformas para mejorar su entorno y el coste de los factores, la creación de Centros Regionales de Inversión y el asentamiento de la comisión interministerial de inversiones. La inversión pública ha sido impulsada por el apoyo del Fondo Hassan II para el Desarrollo Económico y Social y por la mejora de la gobernabilidad de las instituciones públicas. La inversión de estas instituciones fijó una fuerte progresión anual media del 13,4% entre 2001 y 2008 con una aceleración del 14,7% desde 2003, pasando de 47,7 a 109,8 mil millones de dirhams.
Mejoría del ahorro nacional
Paralelamente, el ahorro nacional ha visto una importante progresión resultante tanto de la reforma del sector financiero como del saneamiento de las finanzas públicas, ligadas a la consolidación de las ganancias de ciudadanos marroquíes en el extranjero. La tasa de ahorro ha mejorado en diez años en 6,8 puntos de PIB para alcanzar el 31,2% en 2008.
La tendencia a la alza del ahorro nacional permitió cubrir durante el periodo 2001-2006 la totalidad de las inversiones, liberando un excedente de financiación equivalente al 3% del PIB por año de media, lo que corresponde a la cuenta corriente de la balanza de pagos.
Fiscalidad y presupuestos
En cuanto a las políticas presupuestaria y fiscal, los objetivos asignados son una mejor gestión de las finanzas del Estado, la creación de condiciones para un relanzamiento económico y el desarrollo de los sectores sociales. Las políticas presupuestaria y fiscal adoptadas han tratado de alcanzar estos objetivos manteniendo siempre el déficit presupuestario en un nivel sostenible a pesar de las limitaciones internas y externas.

Es por ello que, pese a la búsqueda de la eliminación de aranceles, la importancia de los costes presupuestarios derivados de las reformas y la toma de ciertos gastos excepcionales así como el importante aumento del precio del petróleo, el impacto del diálogo social y el funcionamiento del despido voluntario, además del saneamiento de los planes de pensiones, la ejecución de las Leyes de Finanzas ha estado marcada por la reducción del déficit presupuestario. Este control del saldo presupuestario se deriva del control de los gas-tos y de los resultados de los ingresos fiscales atribuibles tanto al comportamiento favorable de la actividad económica como a la modernización de la administración fiscal y a la ampliación de la base imponible. El déficit presupuestario, excluyendo la privatización, se mantuvo en torno al 3,7% del PIB de media durante el periodo 2000-2008.
Este resultado ha permitido además despejar el margen de maniobra presupuestaria, lo que ha repercutido favorablemente en acciones sociales, que se han beneficiado de más del 50% del presupuesto del Estado.
| Revista Empresa Exterior Nº 293 | |||||||
| Martes, 01 de Mayo de 2012 | |||||||
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