La cumbre del G20 en Seúl culmina con un compromiso en el tema de las divisas
Se emitió el comunicado final que reúne las principales conclusiones del encuentro. Los representantes de los países se comprometen a tomar decisiones en conjunto de manera que evite la devaluación de monedas. También aprueban el acuerdo del Comité de Estabilidad Financiera.

La Cumbre de Seúl del G20 (El Grupo de los Veinte) llegó a su fin el pasado 12 de noviembre con un comunicado que enumera las principales conclusiones sobre los temas que protagonizaron esta nueva edición.
En este contexto, durante el 11 y 12 de noviembre, los representantes presentaron como corolario del evento un comunicado en donde destacan compromisos y proyecciones a futuro. Uno de los temas principales se relaciona con la "guerra de las divisas", denominada así por los medios internacionales, que marca la problemática sobre la devaluación de las monedas en algunos mercados y, sobre todo, la disputa por la devaluación entre el yuan y el dólar.
En este sentido, tanto las autoridades de China como las de Estados Unidos, se comprometieron a tomar políticas que disminuyan la devaluación, al igual que el resto de los países afirmó que tomarán medidas que contribuyan a una cooperación multilateral para paliar los "desequilibrios económicos mundiales".
Así, se estableció el "Plan de Acción de Seúl", en el que se determinó que las economías del G20 tenderán a dirigirse "hacia un sistema de tasas de cambio más determinado por el mercado", además de comprometerse con abstenerse de "devaluaciones competitivas de monedas".
"Las economías avanzadas, incluyendo aquellas con monedas de reserva, permanecerán vigilantes sobre la volatilidad excesiva y movimientos desordenados de las tasas de cambio. Estas acciones ayudarán a mitigar el riesgo de excesiva volatilidad en los flujos de capital que enfrentan algunos países emergentes", afirmaron en el comunicado que dio cierre a este encuentro.
La Cumbre del G20 en Seúl finalizó con la presentación de un comunicado final que presenta las principales conclusiones. Los países se comprometieron en tomar medidas para paliar "los desequilibrios económicos mundiales" y evitar la devaluación de la moneda.
En este mismo documento reconocieron la "sólida" recuperación de la crisis financiera global, que se refleja en buenos resultados obtenidos por ests 20 economías internacionales. Sin embargo, advirtieron sobre algunos "desequilibrios están alimentando la tentación de hacer a un lado soluciones globales para volcarse a acciones descoordinadas. Sin embargo, acciones políticas descoordinadas solo llevarán a peores resultados para todos".
El G20 también afirmó que contará con el apoyo técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI), con el que desarrollará "guías indicativas" compuestas por ciertos indicadores que ayudan a identificar cuáles son los principales desequilibrios comerciales que requieran "acciones preventivas y correctivas".
Otro de los temas tratados en la cumbre, y enumerado en el comunicado final, es la aprobación del acuerdo de FBS (el Comité de Estabilidad Financiera) sobre los capitales en los bancos y su liquidez. Esta reforma establece nuevas reglas que se concentran en el aumento de las exigencias en materia de fondos propios, de liquidez, de endeudamiento y de provisiones, para buscar que los bancos de importancia sistémica resistan mejor una eventual nueva crisis importante.
Uno de los últimos puntos del documento hizo mención al cambio climático, como otro de los temas centrales para el G20 que será tratado en la próxima cumbre. En este sentido, los líderes afirmaron que no "escatimarán esfuerzos para alcanzar un resultado equilibrado y exitoso en Cancún". México será la próxima sede para el G20 Summit, que se llevará a cabo en diciembre de 2011 y tendrá como eje principal el cambio climático y el medioambiente.
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