Relaciones bilaterales entre España y FranciaSe acercan posturas en política internacional
Las relaciones bilaterales entre España y Francia se caracterizan por una proximidad geográfica, histórica y cultural que ha determinado el propicio clima político y económico de cooperación entre ambos países.
Los intereses comunes de los dos socios europeos se reflejaron en 1985 en la Declaración Conjunta Francoespañola, suscrita por los dos jefes de Estado, en la que se institucionalizó la convocatoria de una cumbre anual. De este modo, el próximo 7 de diciembre tendrá lugar en Zaragoza la Cumbre hispano-francesa, la primera que se celebra con el nuevo Ejecutivo español, para intensificar la coordinación bilateral.
El entendimiento entre José Luis Zapatero y Jacques Chirac, máximos representantes de los dos países, se ha puesto de manifiesto en varias ocasiones. Así se corroboró en las palabras que el presidente francés dedicó a su homólogo español el pasado mes de abril, en la primera visita oficial de Zapatero a Francia.
A su vez, en el ámbito de la construcción europea, el presidente español ha expresado su voluntad de acercarse a las posturas alemana y francesa. Con este propósito, el pasado 13 de septiembre tuvo lugar una reunión trilateral en el palacio de la Moncloa de Madrid en la que Chirac, Zapatero y Schroeder expresaron su disposición de cooperar en el ámbito militar y en la política exterior y de seguridad de la Unión Europea.
Sin duda, el cambio de estrategia en la política exterior del nuevo Ejecutivo español, sobre todo en lo referente al conflicto en Iraq y a la oposición a la política internacional estadounidense, ha favorecido notablemente la sintonía entre los tres países.
Intercambio comercial
El comercio bilateral entre los dos países vecinos se intensificó considerablemente tras ingresar España en la Comunidad Económica Europea en 1986. A partir de esa fecha, el volumen de intercambio económico no ha dejado de crecer, alcanzando en el pasado ejercicio los 56.500 millones de euros en 2003. Los principales capítulos que centran este intercambio son la automoción y la alimentación, aunque las oportunidades de negocio para los empresarios de ambos países se encuentran en casi todos los sectores de actividad económica.
En el campo de la inversión, la presencia de empresas españolas, según la Oficina Económica y Comercial de España en Francia, es exigua. Esto es así porque el mercado único europeo permite en muchos casos llevar la operativa comercial directamente desde la sede central y es innecesario establecer una filial.
Bertrand Barthelemy, director de la Cámara Franco Española, explica que el interés de las empresas españolas por el mercado francés ha ido incrementando en los últimos años. Desde la entidad, se procura un apoyo muy valioso a las empresas españolas para establecer contactos, realizar estudios de mercado y buscar agentes comerciales.
La actividad de la Cámara viene avalada por una experiencia de 110 años, en los que se ha estado trabajando para el asociacionismo entre empresas españolas y francesas.
Los intereses comunes de los dos socios europeos se reflejaron en 1985 en la Declaración Conjunta Francoespañola, suscrita por los dos jefes de Estado, en la que se institucionalizó la convocatoria de una cumbre anual. De este modo, el próximo 7 de diciembre tendrá lugar en Zaragoza la Cumbre hispano-francesa, la primera que se celebra con el nuevo Ejecutivo español, para intensificar la coordinación bilateral.
El entendimiento entre José Luis Zapatero y Jacques Chirac, máximos representantes de los dos países, se ha puesto de manifiesto en varias ocasiones. Así se corroboró en las palabras que el presidente francés dedicó a su homólogo español el pasado mes de abril, en la primera visita oficial de Zapatero a Francia.
A su vez, en el ámbito de la construcción europea, el presidente español ha expresado su voluntad de acercarse a las posturas alemana y francesa. Con este propósito, el pasado 13 de septiembre tuvo lugar una reunión trilateral en el palacio de la Moncloa de Madrid en la que Chirac, Zapatero y Schroeder expresaron su disposición de cooperar en el ámbito militar y en la política exterior y de seguridad de la Unión Europea.
Sin duda, el cambio de estrategia en la política exterior del nuevo Ejecutivo español, sobre todo en lo referente al conflicto en Iraq y a la oposición a la política internacional estadounidense, ha favorecido notablemente la sintonía entre los tres países.
Intercambio comercial
El comercio bilateral entre los dos países vecinos se intensificó considerablemente tras ingresar España en la Comunidad Económica Europea en 1986. A partir de esa fecha, el volumen de intercambio económico no ha dejado de crecer, alcanzando en el pasado ejercicio los 56.500 millones de euros en 2003. Los principales capítulos que centran este intercambio son la automoción y la alimentación, aunque las oportunidades de negocio para los empresarios de ambos países se encuentran en casi todos los sectores de actividad económica.
En el campo de la inversión, la presencia de empresas españolas, según la Oficina Económica y Comercial de España en Francia, es exigua. Esto es así porque el mercado único europeo permite en muchos casos llevar la operativa comercial directamente desde la sede central y es innecesario establecer una filial.
Bertrand Barthelemy, director de la Cámara Franco Española, explica que el interés de las empresas españolas por el mercado francés ha ido incrementando en los últimos años. Desde la entidad, se procura un apoyo muy valioso a las empresas españolas para establecer contactos, realizar estudios de mercado y buscar agentes comerciales.
La actividad de la Cámara viene avalada por una experiencia de 110 años, en los que se ha estado trabajando para el asociacionismo entre empresas españolas y francesas.
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