Entrevista con el primer ministro de la República de Estonia, Siim Kallas "El Gobierno español ha sido un socio de confianza para Estonia"
El 28 de enero de 2002, Siim Kallas fue nombrado Primer Ministro de la República de Estonia. Presidente del Banco de Estonia en 1991, Ministro de Asuntos Exteriores en 1995 y anterior Ministro de Finanzas hasta primeros de año, es un gran conocedor de la coyuntura política y económica del país que dirige bajo las directrices de su Partido Reformista-Liberal.
Siim Kallas confía en la calidad de la cooperación entre los partidos que constituyen la coalición de Gobierno.
En su opinión, ¿cuál sería el balance político y económico del país en el último año?
Considerando que los mercados económicos y financieros se han estancado tanto en Europa como en Estados Unidos, creo que el año 2002 podía haber sido mucho peor también para Estonia. Esperamos que el crecimiento del PIB se reduzca desde un 5% en el año 2001 a un 4,3% en 2002 y la actual cuenta de déficit será mayor probablemente este año. Pero, como apuntaba, estábamos preparados para un resultado incluso más desalentador. De hecho, fuimos tan conservadores preparando el presupuesto del Gobierno para 2002, que este año, Estonia va a experimentar un superplus en dicho balance. Y ya hemos aprobado dos presupuestos suplementarios durante el año.
Ha habido muchos cambios en cuanto a las políticas locales y a la economía de Estonia. Tenemos una nueva coalición entre el Partido Centrista y el Partido Reformista-Liberal desde enero. Casi un año hemos pasado trabajando juntos y no puedo quejarme sobre la calidad de la cooperación.
Como ex-ministro de finanzas, creo que es especialmente importante que hayamos intentado mantener una política fiscal prudente que sin duda, ha contribuido considerablemente al desarrollo económico de Estonia.
¿Cuáles son los actuales asuntos pendientes del Gobierno? ¿Qué proyectos hay en el futuro?
Desde que se ha finalizado con éxito el proceso de privatización y las reformas económicas han conseguido alcanzar su meta, el asunto más importante para el Gobierno se centra en conseguir llegar a ser más y más habituales y similares a aquellos países de la otra Europa.
Por otro lado, la adhesión a la Unión Europea y la invitación a formar parte de la OTAN permanecen todavía como objetivos prioritarios en nuestra agenda.
De momento, estamos tratando varios asuntos de política exterior. Estonia apoya la lucha global contra el terrorismo y además está participando en operaciones de paz internacionales. Creemos que la lucha contra el crimen internacional es una gran prioridad, especialmente coordinada con la lucha contra el tráfico de drogas en las fronteras. Estamos preparados para cooperar con el Gobierno español en este campo.
Estonia quiere mantener su estructura macroeconómica: sistema de tasas simple, fuerte política monetaria y apertura económica.
Así, en el futuro, Estonia quiere ser un fuerte socio para sus aliados.
¿Cómo ha sido la evolución del país en su proceso de internacionalización?, ¿Y en su transición hacia un nuevo sistema económico?
El país ha experimentado una rápida evolución durante los últimos 10 ó 12 años. Estonia se ha convertido en un país muy abierto que ha asumido valores occidentales. Al ser un país pequeño, la internacionalización se ha desarrollado sin ningún inconveniente. Es importante mencionar que, gracias a sus estrechos lazos con Finlandia, Estonia ha tenido siempre una ventana a Occidente a través de los canales y medios de comunicación finlandeses.
La transición de Estonia hacia una economía de mercado y el rápido avance de nuestro país en la última década han sido utilizados como ejemplo de historia de éxito.
Después de la independencia de nuestro Estado, que fue devuelta en 1991, se abrió la posibilidad en política económica, de abrir completamente nuestro mercado al comercio e inversión extranjera. No presentamos aranceles de importación y comenzamos rápidamente con el proceso de privatización. No subestimaría tampoco como ya he mencionado antes, el papel de la estabilidad monetaria y la prudente política fiscal. Podemos decir, volviendo la vista atrás, que también tomamos la decisión correcta de introducir un nuevo sistema monetario en 1992, relacionando el valor de la corona estona al marco alemán. El resultado de la reforma monetaria supuso una reducción en la inflación de precios al consumo e incrementó la confianza de los inversores extranjeros en la economía de Estonia. Por ahora, la mayor parte de la privatización en Estonia ha sido completada y sólo la infraestructura de algunas empresas están en manos del Gobierno.
¿Cuáles son las principales ventajas de Estonia en su adhesión a la Unión Europea?
Al acercarnos al final de las negociaciones para la adhesión a la UE, podría decirse que Estonia está a punto de convertirse en miembro formal de la comunidad europea, a la que siempre hemos sentido que pertenecemos.
La unión de Estonia y otros países candidatos a la UE debería ser vista como un proceso que beneficia a todas las partes implicadas. Nosotros hemos realizado un número importante de reformas políticas para estar cualificados para la adhesión. Pero al mismo tiempo, todos nosotros somos capaces de contribuir al desarrollo de la UE aportando nuevas ideas y un espíritu innovador a la comunidad.
Un importante beneficio del proyecto de la adhesión a la UE, ha sido el incremento en confianza internacional. Esto también concierne a la economía así como al Estado y al sistema legal. La condición de ser un estado candidato a la UE ha bajado a su vez, el coste de inversión para las empresas y la obtención de préstamos para familias jóvenes.
Para el ciudadano medio, el crecimiento de la confianza internacional se ve en el simple hecho de que los ciudadanos estonios no necesitan visados para viajar a Europa. Tenemos esta concesión desde hace cinco años.
¿Cómo son actualmente las relaciones con Rusia, Bielorrusia y los países bálticos?
Las relaciones políticas con Letonia y Lituania son extraordinariamente buenas. Basadas en acuerdos trilaterales de comercio libre, su volumen ha aumentado en nuestros tres países en los últimos años. Estonia es uno de los mayores inversores en Letonia y Lituania y me gustaría mencionar nuestra estrecha cooperación en asuntos de defensa, en los que hay algunos proyectos comunes.
Las relaciones de Estonia con Rusia mejoran constantemente después de las tensiones iniciales en el periodo posterior al hundimiento del imperio Soviético, si bien el progreso no es tan rápido como nos gustaría. El porcentaje de la participación rusa en el total del comercio exterior de Estonia fue de un 5,8% en los primeros seis meses de 2002.
Debido al carácter del actual régimen político de Bielorrusia, nuestras relaciones en todos los campos son escasas, incluyendo la representación diplomática de Estonia en Minsk, limitada al nivel de cónsul.
¿Qué implica y qué importancia tiene para Estonia ser miembro de la OTAN?
Ser miembro de la OTAN es crucial para Estonia, emocionalmente y en términos de seguridad. Estonia, debido a su tumultuosa historia, conoce la importancia de la solidaridad, incluso sabiendo que nuestro tamaño no nos permite ser un gran participante militar en la OTAN. Pero los pequeños países tienen un papel que jugar, por ejemplo, engatusando a los países más grandes para encontrar compromisos razonables para la Alianza, y trabajar en el interés de la seguridad de todos los miembros y de Europa entera.
En el contexto de la OTAN, Estonia ha ganado una experiencia que no tiene precio, ya que hubiera sido muy difícil y costoso conseguirlo por nosotros mismos. La cooperación con la OTAN nos ha provisto y proveerá de un sólido marco organizativo, del necesario know how y de asistencia y apoyo directo para desarrollar nuestras fuerzas de defensa.
¿Cómo calificaría la relación de su Gobierno con el gobierno español?
El gobierno español ha sido un socio de confianza para Estonia. Sus representantes fueron muy eficientes y de mucha ayuda durante las negociaciones de los capítulos de impuestos y energía que concluyeron con éxito al final de la presidencia española este verano pasado. ::
Siim Kallas confía en la calidad de la cooperación entre los partidos que constituyen la coalición de Gobierno.
En su opinión, ¿cuál sería el balance político y económico del país en el último año?
Considerando que los mercados económicos y financieros se han estancado tanto en Europa como en Estados Unidos, creo que el año 2002 podía haber sido mucho peor también para Estonia. Esperamos que el crecimiento del PIB se reduzca desde un 5% en el año 2001 a un 4,3% en 2002 y la actual cuenta de déficit será mayor probablemente este año. Pero, como apuntaba, estábamos preparados para un resultado incluso más desalentador. De hecho, fuimos tan conservadores preparando el presupuesto del Gobierno para 2002, que este año, Estonia va a experimentar un superplus en dicho balance. Y ya hemos aprobado dos presupuestos suplementarios durante el año.
Ha habido muchos cambios en cuanto a las políticas locales y a la economía de Estonia. Tenemos una nueva coalición entre el Partido Centrista y el Partido Reformista-Liberal desde enero. Casi un año hemos pasado trabajando juntos y no puedo quejarme sobre la calidad de la cooperación.
Como ex-ministro de finanzas, creo que es especialmente importante que hayamos intentado mantener una política fiscal prudente que sin duda, ha contribuido considerablemente al desarrollo económico de Estonia.
¿Cuáles son los actuales asuntos pendientes del Gobierno? ¿Qué proyectos hay en el futuro?
Desde que se ha finalizado con éxito el proceso de privatización y las reformas económicas han conseguido alcanzar su meta, el asunto más importante para el Gobierno se centra en conseguir llegar a ser más y más habituales y similares a aquellos países de la otra Europa.
Por otro lado, la adhesión a la Unión Europea y la invitación a formar parte de la OTAN permanecen todavía como objetivos prioritarios en nuestra agenda.
De momento, estamos tratando varios asuntos de política exterior. Estonia apoya la lucha global contra el terrorismo y además está participando en operaciones de paz internacionales. Creemos que la lucha contra el crimen internacional es una gran prioridad, especialmente coordinada con la lucha contra el tráfico de drogas en las fronteras. Estamos preparados para cooperar con el Gobierno español en este campo.
Estonia quiere mantener su estructura macroeconómica: sistema de tasas simple, fuerte política monetaria y apertura económica.
Así, en el futuro, Estonia quiere ser un fuerte socio para sus aliados.
¿Cómo ha sido la evolución del país en su proceso de internacionalización?, ¿Y en su transición hacia un nuevo sistema económico?
El país ha experimentado una rápida evolución durante los últimos 10 ó 12 años. Estonia se ha convertido en un país muy abierto que ha asumido valores occidentales. Al ser un país pequeño, la internacionalización se ha desarrollado sin ningún inconveniente. Es importante mencionar que, gracias a sus estrechos lazos con Finlandia, Estonia ha tenido siempre una ventana a Occidente a través de los canales y medios de comunicación finlandeses.
La transición de Estonia hacia una economía de mercado y el rápido avance de nuestro país en la última década han sido utilizados como ejemplo de historia de éxito.
Después de la independencia de nuestro Estado, que fue devuelta en 1991, se abrió la posibilidad en política económica, de abrir completamente nuestro mercado al comercio e inversión extranjera. No presentamos aranceles de importación y comenzamos rápidamente con el proceso de privatización. No subestimaría tampoco como ya he mencionado antes, el papel de la estabilidad monetaria y la prudente política fiscal. Podemos decir, volviendo la vista atrás, que también tomamos la decisión correcta de introducir un nuevo sistema monetario en 1992, relacionando el valor de la corona estona al marco alemán. El resultado de la reforma monetaria supuso una reducción en la inflación de precios al consumo e incrementó la confianza de los inversores extranjeros en la economía de Estonia. Por ahora, la mayor parte de la privatización en Estonia ha sido completada y sólo la infraestructura de algunas empresas están en manos del Gobierno.
¿Cuáles son las principales ventajas de Estonia en su adhesión a la Unión Europea?
Al acercarnos al final de las negociaciones para la adhesión a la UE, podría decirse que Estonia está a punto de convertirse en miembro formal de la comunidad europea, a la que siempre hemos sentido que pertenecemos.
La unión de Estonia y otros países candidatos a la UE debería ser vista como un proceso que beneficia a todas las partes implicadas. Nosotros hemos realizado un número importante de reformas políticas para estar cualificados para la adhesión. Pero al mismo tiempo, todos nosotros somos capaces de contribuir al desarrollo de la UE aportando nuevas ideas y un espíritu innovador a la comunidad.
Un importante beneficio del proyecto de la adhesión a la UE, ha sido el incremento en confianza internacional. Esto también concierne a la economía así como al Estado y al sistema legal. La condición de ser un estado candidato a la UE ha bajado a su vez, el coste de inversión para las empresas y la obtención de préstamos para familias jóvenes.
Para el ciudadano medio, el crecimiento de la confianza internacional se ve en el simple hecho de que los ciudadanos estonios no necesitan visados para viajar a Europa. Tenemos esta concesión desde hace cinco años.
¿Cómo son actualmente las relaciones con Rusia, Bielorrusia y los países bálticos?
Las relaciones políticas con Letonia y Lituania son extraordinariamente buenas. Basadas en acuerdos trilaterales de comercio libre, su volumen ha aumentado en nuestros tres países en los últimos años. Estonia es uno de los mayores inversores en Letonia y Lituania y me gustaría mencionar nuestra estrecha cooperación en asuntos de defensa, en los que hay algunos proyectos comunes.
Las relaciones de Estonia con Rusia mejoran constantemente después de las tensiones iniciales en el periodo posterior al hundimiento del imperio Soviético, si bien el progreso no es tan rápido como nos gustaría. El porcentaje de la participación rusa en el total del comercio exterior de Estonia fue de un 5,8% en los primeros seis meses de 2002.
Debido al carácter del actual régimen político de Bielorrusia, nuestras relaciones en todos los campos son escasas, incluyendo la representación diplomática de Estonia en Minsk, limitada al nivel de cónsul.
¿Qué implica y qué importancia tiene para Estonia ser miembro de la OTAN?
Ser miembro de la OTAN es crucial para Estonia, emocionalmente y en términos de seguridad. Estonia, debido a su tumultuosa historia, conoce la importancia de la solidaridad, incluso sabiendo que nuestro tamaño no nos permite ser un gran participante militar en la OTAN. Pero los pequeños países tienen un papel que jugar, por ejemplo, engatusando a los países más grandes para encontrar compromisos razonables para la Alianza, y trabajar en el interés de la seguridad de todos los miembros y de Europa entera.
En el contexto de la OTAN, Estonia ha ganado una experiencia que no tiene precio, ya que hubiera sido muy difícil y costoso conseguirlo por nosotros mismos. La cooperación con la OTAN nos ha provisto y proveerá de un sólido marco organizativo, del necesario know how y de asistencia y apoyo directo para desarrollar nuestras fuerzas de defensa.
¿Cómo calificaría la relación de su Gobierno con el gobierno español?
El gobierno español ha sido un socio de confianza para Estonia. Sus representantes fueron muy eficientes y de mucha ayuda durante las negociaciones de los capítulos de impuestos y energía que concluyeron con éxito al final de la presidencia española este verano pasado. ::
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